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Zapatero pide a los 'barones' que 'no abdiquen' de su derecho a trabajar por candidatos de consenso

El compromiso y el respeto a las elecciones primarias no son incompatibles con 'el derecho' y la 'responsabilidad' de los dirigentes del PSOE para influir en la militancia con el afán de elegir a los mejores candidatos electorales. Este es el mensaje que transmitió el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, a los barones de su partido reunidos anteayer en el Consejo Territorial. 'No abdiquéis de esa responsabilidad que tenéis como dirección del partido', aseguran que dijo.

A nadie le pareció mal la reflexión de Zapatero sobre el derecho de los dirigentes del partido, la ejecutiva, por un lado y desde su ámbito, y el de los presentes en sus respectivas federaciones, a intervenir en el proceso que derivará en unas elecciones primarias para elegir a los candidatos municipales y autonómicos de 2003. Los miembros del Consejo Territorial consultados ofrecen la misma interpretación de las palabras del líder del partido. Todos aclaran que los militantes elegirán en primarias a quienes estimen oportuno pero que, previamente, la ejecutiva federal y las ejecutivas regionales, no tienen por qué inhibirse del proceso y 'sugerir candidatos'. Eso sí, dentro de las reglas del 'juego limpio'. Zapatero no ocultó que en principio siempre será mejor que los candidatos salgan por consenso. Los barones consultados remachan que primarias habrá pero reconocen que 'no será un drama sino todo lo contrario', si los candidatos a las alcaldías y a las comunidades autónomas salen con el apoyo unánime de sus federaciones. Sobre este asunto intervino el secretario general de la FSM, Rafael Simancas, para pedir que 'el debate no se anticipe' sino que se respeten los tiempos establecidos. Un comité federal del mes de abril convocará primarias para todas las federaciones socialistas el 2 de junio de 2002. Simancas vio alterado el clima político de su federación al trascender que la ejecutiva federal piensa en uno de sus miembros para aspirar a la alcaldía de Madrid. Se trata de la responsable de Política Internacional, Trinidad Jiménez. Las ejecutivas federal y regional después de las quejas de dirigentes madrileños, por las formas y no por la posible candidata, decidieron cerrar el debate hasta la primavera próxima, al menos en público.

El proceso, por tanto, se realizará al unísono en todas las federaciones y será el Consejo Territorial el órgano que centralizará toda la información.

El recordatorio de que el comité federal será el órgano que tenga la última palabra, realizado por el secretario de organización, José Blanco, encrespó los ánimos por lo que en la reunión de Zapatero y sus barones de esta potestad federal ni se habló. En realidad, lo que trasluce de la recomendación de Zapatero es el interés de la ejecutiva, al parecer compartido por los barones, de que no haya que llegar a medidas excepcionales como sería que el comité federal tuviera que revocar una decisión tomada en primarias. Previamente, 'con mucho diálogo', tendrían que ir preparando el camino para que los militantes apoyen al mejor candidato. En la reunión no se dijo que el mejor candidato sería quien ellos decidieran, sino que en todo momento se apeló a la necesidad de elegir al candidato con mayores posibilidades de ganar las elecciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de noviembre de 2001