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Viera afirmó a la policía que Asuntos Sociales daba más subvenciones a la FARA que Empleo

La federación usó fondos públicos para pagar bodas y fiestas particulares

El consejero de Empleo y Desarrollo Tecnológico, José Antonio Viera, también conocía la vinculación, desde 1998, de la Federación de Asociaciones Romaníes de Andalucía (FARA) con el clan gitano de Los Charros, dedicado al narcotráfico. Sin embargo, la Consejería de Empleo siguió otorgando ayudas a la federación, al igual que Asuntos Sociales, según figura en un informe de la policía incluido en el sumario judicial. Según ese documento, Viera dijo a los agentes que la Consejería que más cantidades daba a la FARA era la de Asuntos Sociales.

Según este informe el pasado 4 de julio varios inspectores de la policía de Málaga se desplazaron a Sevilla para entregar 'en mano' dos mandamientos judiciales a los consejeros de Empleo y Asuntos Sociales, en los que se les requería detallada información sobre las ayudas concedidas a la FARA en los últimos años. Los agentes se personaron en primer lugar en las dependencias de Empleo y Desarrollo Tecnológico, haciendo entrega del documento al consejero, quien tras leerlo y reflexionar unos instantes manifestó a los policías, sin que estos le preguntaran, que la directiva actual de la federación gitana llegó al poder tras un 'golpe de estado' en 1998, dirigidos por el Tío Casiano, famoso traficante de drogas de Sevilla.

'Desde entonces hay problemas con ellos. No obstante, por parte de esta Consejería no se han dado muchas subvenciones a FARA', indicó el consejeró a los policías, agregando acto seguido que la Consejería que más cantidades otorgaba a la federación era la de Asuntos Sociales, y calificando a los dirigentes de la FARA como 'narcotraficantes'.

Minutos después los agentes se dirigieron a la sede de la Consejería de Asuntos Sociales, donde se les dijo que el consejero no podía atenderles, haciéndolo un asesor directo, que declinó esta responsabilidad al conocer que el requerimiento judicial se refería a la FARA. Tras ser avisado por teléfono, el consejero recibió a los policías en su despacho, y al leer el mandamiento judicial se dirigió a los agentes para decirles que 'estaba esperando esta visita, porque es increíble que una institución democrática esté sometida a las presiones de un grupo de narcotraficantes'. Entre los detalles del encuentro relatados por los inspectores policiales figura que el consejero, 'visiblemente nervioso', fumaba 'de manera compulsiva', y se levantaba y sentaba constantemente.

Mientras, en un monólogo que sorprendió a los policías, Pérez Saldaña narró cómo el Tío Casiano, identificado como el presidente de Prodegi, José Maldonado, y el encarcelado Vicente Rodríguez El Querillo, expulsaron de forma violenta a la anterior directiva, y después sometieron al consejero y a su secretario de asuntos gitanos, José Manuel Leal, 'a innumerables presiones y amenazas' debido a la intención del organismo de reducir las subvenciones.

Posteriormente desde la directiva de la FARA se llegó a indicar a Leal que se conocía el colegio al que iban sus hijos, y se intentó que el consejero lo cesara y que nombrara a otra persona de la confianza de la federación en la Secretaría Gitana. Pérez Saldaña llegó a decir a los policías: 'Fíjense cómo está la cosa, que el señor Leal va de vacaciones a Túnez por este motivo'.

En la visita efectuaba a Asuntos Sociales los policías comprobaron además que la secretaria personal del consejero estaba al tanto de las presiones, e incluso que no anotaba sus cargos, sino sólo sus nombres, según les dijo 'por si miran en mi mesa'.

En el detallado informe elaborado por la Brigada de Delincuencia Económica y Blanqueo de Capitales de la Policía de Málaga se revela además que parte del dinero percibido por la FARA desde organismos públicos fue destinado a sufragar gastos de compra-venta de vehículos, celebraciones de bodas y fiestas familiares, con la contratación de grupos como el grupo Sianí, e inversiones en bonos del Estado, que aportaron la consiguiente rentabilidad.

Igualmente se destaca la influencia que los responsables de la federación llegaron a alcanzar en instituciones como la Junta de Andalucía o la Diputación Provincial de Málaga, entre otras.

Según la policía, en el periodo comprendido entre 1997 y 1999, la federación logró subvenciones ascendentes a 538.405.000 pesetas, y que existe un desfase de lo ingresado en las cuentas de la FARA de más de cien millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de noviembre de 2001