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La política exterior pasa por Londres

La reunión de Londres de anoche sitúa otra vez en sus términos el lugar que hoy ocupa la incipiente política exterior común de la UE. El habitual protagonismo de Francia y Alemania, los dos grandes que conforman el directorio europeo, se ha visto netamente superado por el Reino Unido, porque es el único país que hasta ahora participa directamente con EE UU en la guerra en Afganistán.

Como invitados especiales, España e Italia, los otros dos países dispuestos a involucrarse y molestos por haber sido ninguneados hasta ayer. La presencia a última hora de Bélgica, país que preside este semestre la UE, de Holanda y de Javier Solana, representante de la política exterior de la Unión, sirvió in extremis para salvar las formas.

La primera crisis internacional grave tras la puesta en marcha de la política exterior común europea está poniendo de relieve todas sus carencias. A la multiplicidad de visitas no siempre coordinadas a las tres áreas más sensibles (Asia, EE UU y Oriente Próximo) se sumó el 19 de octubre la celebración en Gante de un encuentro de Reino Unido, Francia y Alemania sólo una hora antes de que se reunieran los líderes de los Quince. Obviamente, hablaron de la guerra, como ayer en Londres, de qué aportaciones hace cada uno y de cuáles están dispuestos a hacer.

Malestar italiano

Esta vez, el primer ministro británico, Tony Blair, tuvo en cuenta el gran malestar con el que se fue de Gante su homólogo italiano, Silvio Berlusconi, y optó por invitarlo a última hora. Como al presidente español, José María Aznar, que ha ganado algunos puntos tras el foro de Formentor, sobre todo teniendo en cuenta que Blair acaba de visitar Oriente Próximo. El primer ministro belga, Guy Verhofstadt -al que inicialmente sólo se le avisó por teléfono del encuentro-, y Javier Solana fueron incorporados para que la imagen de la Unión tuviera su puesto.

El 21 de septiembre, en la cumbre extraordinaria por los ataques a EE UU, los Quince decidieron participar en la respuesta militar y pactaron tener consultas permanentes entre ellos. ¿Qué dirán ahora los otros nueve Estados no representados ayer, que casualmente son los pequeños? Porque en Downing Street se habló del mensaje europeo que Blair trasladará el miércoles a George W. Bush. ¿O ha quedado claro en Londres que es Blair el interlocutor europeo con Washington en tiempo de guerra? Al menos Solana mantendrá el vínculo institucional y esta mañana informará al comité de Política y Seguridad de la UE y a los embajadores de los Quince en Bruselas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de noviembre de 2001