Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bush y Putin preparan un acuerdo sobre defensa de misiles

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el de Rusia, Vladímir Putin, concluirán un acuerdo, en la cumbre que tienen previsto celebrar el próximo día 13 en el rancho tejano de Bush, encaminado a poder realizar pruebas para desarrollar un sistema de defensa antimisiles y recortar en dos tercios los niveles de cabezas nucleares estratégicas, según informaron funcionarios estadounidenses.

Este acuerdo no significa la supresión del Tratado de AntimisilesBalísticos (ABM), que, según las citadas fuentes, aún queda como último objetivo de las negociaciones norteamericanas con los rusos; pero permitiría a la Administración norteamericana seguir adelante con las pruebas y el desarrollo del programa de defensa antimisiles, que espera iniciar a comienzos de 2002.

Conforme al acuerdo, los dos países establecerían objetivos para la reducción gradual de entre 1.750 y 2.250 cabezas nucleares estratégicas cada uno. Esto quedaría por debajo no sólo de los niveles de las 3.000 a 3.500 cabezas establecidas bajo el tratado START II, sino también del techo propuesto por el tratado START III, alcanzado por Bill Clinton y Borís Yeltsin en 1997. El desarrollo del START II, que fue firmado por el padre del actual presidente Bush y Yeltsin en 1993, estaba previsto que fuese completado para diciembre de 2007.

Cada uno de los dos países tiene actualmente más de 6.000 cabezas estratégicas en tierra, submarinos y bombarderos de largo alcance, pero el arsenal de Rusia se reducirá de manera drástica probablemente en los próximos años debido a que quedará obsoleto y a causa de la falta de dinero.

Avance sustancial

El acuerdo que se alcance representaría un avance sustancial en los nueve meses de Bush en la presidencia, que fijó el sistema de defensa antimisiles como el objetivo prioritario de su política exterior frente a la oposición de Rusia a abandonar el tratado ABM de 1972. Además, pondrá también de manifiesto el grado en que los dos adversarios de la guerra fría han transformado sus relaciones, especialmente después de los atentados terroristas del 11 de septiembre, que han abierto nuevas áreas de cooperación entre EE UU y Rusia.

Los preparativos para la cumbre han suscitado en el equipo de Bush discusiones sobre la manera de dar de lado el tratado ABM -que prohíbe un sistema de defensa antimisiles del tipo que quiere Bush- , tratando de acomodar el declarado interés de Putin en reducir las armas nucleares estratégicas. Aunque un acuerdo provisional en el contexto del tratado ABM parece ahora posible, algunos funcionarios clave en el Pentágono están presionando para que EE UU denuncie el tratado más pronto que tarde. La configuración final que haya de tomar el próximo acuerdo que se adopte en la cumbre está siendo aún objeto de debate.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de noviembre de 2001