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Las mujeres ganan los Premis Octubre

Tres mujeres han ganado por primera vez en las tres modalidades de los Premis Octubre. Una novelista consolidada, la alcoyana Isabel Clara-Simó, reivindica el sexo femenino como 'fuente de placer' en la novela de componente erótico, L'home que ensumava dones. Una ensayista novel, la serrana Júlia Blasco, revela al Joan Fuster más filosófico a partir de unas conversaciones con el escritor de Sueca guardadas desde hace 20 años. Y una poeta que ha empezado a publicar recientemente, la barcelonesa Tònia Pasola, se interna en la riqueza de las palabras en La sensualitat del silenci.

'Somos como las tres Gracias, ¿eh?', bromeaba Clara-Simó, sentada junto a las dos ganadoras de la XXX edición de los Premis Octubre, que se entregaron anoche en la tradicional velada literaria, a la que asistieron numerosos políticos nacionalistas y de izquierdas y representantes de la cultura y del mundo académico. También acudió el presidente de la Fundación Telefónica y ex consejero de Cultura del PP, Fernando Villalonga.

La condición femenina de las tres galardonadas no tendría por qué ser noticia, pero no deja de ser hecho insólito, como demuestra el que se pueden contar con los dedos de una mano las mujeres que han ganado en todas las convocatorias de la historia de los Premis Octubre, y en otros certámenes. De cualquier modo, se trata de una prueba del vigor de la literatura hecha por mujeres.

Así lo comentó Clara-Simó, quien, precisamente, subrayó su propósito de ofrecer en el libro una 'reivindicación del sexo femenino como una fuente de placer en una sociedad fálica' y no como 'una fuente de reproducción' como siempre ha aparecido en la literatura. 'Creo que tiene una lectura feminista', añadió la autora de Júlia. La novela narra la historia de una joven que se encuentra un diario, en el que un hombre, con un olfato portentoso, relata a su vez la relación sexual que mantuvo con una mujer camboyana con dificultad de comunicación verbal. Alcoy, Valencia y Barcelona forman el escenario de la novela que transcurre en la actualidad.

Manuel García Grau, miembro del jurado, destacó la técnicas narrativa y el nuevo cambio de registro de la autora, que ha cultivado desde la novela histórica hasta la psicológica. El premio Andròmina estaba dotado este año con cuatro millones de pesetas.

El premio de ensayo Joan Fuster (un millón de pesetas) recayó, de alguna manera, en el propio ensayista de Sueca, según manifestó la autora de Joan Fuster. Converses filosòfiques, Júlia Blasco, Licenciada en Filosofía, Blasco, junto con su hermano Josep Lluis, ex decano de la Facultad de Filosofía de Valenica, realizó varias entrevistas de 1978 a 1981, con Fuster a propósito de preparar su tesis, pero por diferentes motivos el material completo no ha salido a la luz hasta ahora. El libro se divide en tres partes: un estudio introductorio, un análisis del humanismo de Fuster y la transcripción de las once cintas de las conversaciones. El representate del jurado, Josep Maria Terricabras, calificó de excelente el trabajo y resaltó la inclusión de una carta de Fuster que viene a ser un testamento de su pensamiento.

Otro tipo de testamento, este vivencial y poético, es La sensualitat del silenci, de Tònia Pasola, galardonado con el premio Vicent Andrés Estellés (500.000 pesetas). El representante del jurado, Vicenç Llorca, destacó los numerosos registros formales, desde poemas cortos a versos más narrativos, y la 'amplia sensualidad y belleza' del libro, compuesto por 50 poemas.

El jurado de las distintas modalidades de los Premis Octubre coincidió en subrayar la alta calidad media de los 110 originales (48 en narrativa, 48 en poesía y 14 en ensayo) presentados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de octubre de 2001