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El patio de Caixaforum se inspira en el pabellón Mies van der Rohe

La antigua Fàbrica Casaramona, edificio modernista construido en 1912 por Josep Puig i Cadafalch, ha sido durante décadas, debido a su abandono y a su ubicación, un edificio casi invisible para el ciudadano. Dejará de serlo a finales de enero de 2002, cuando la Fundación La Caixa inaugure allí el que será su nuevo centro cultural, bautizado como Caixaforum. El acceso al edificio, en la avenida del Marqués de Comillas, se realizará a través de un patio inglés al aire libre que desembocará en el vestíbulo situado en la planta subterránea. Dos grandes árboles en acero cortén que sostendrán una cubierta de vidrio transparente serán los elementos que señalarán la entrada al complejo cultural y protegerán con su estructura las escaleras mecánicas que descienden hasta el patio hundido.

Parte de la estructura de estos dos grandes árboles, que llegarán a tener una altura de 7,5 metros, empieza ya a ser visible y se espera que estén completamente instalados a finales de noviembre. Llevan la firma de Arata Isozaki (Oita, Japón, 1931), el conocido arquitecto que proyectó el Palau de Sant Jordi. Isozaki explicó ayer en Barcelona cómo estos elementos pretenden mantener un diálogo con los árboles reales que bordean la avenida. 'Era importante tener dos polos que señalaran claramente la entrada y por esto opté por estos árboles artificiales que como objetos destacan en el conjunto y sirven de referencia al visitante', señaló Isozaki.

Arata Isozaki insistió en que su principal inspiración, o su mayor desafío, a la hora de diseñar el acceso de Caixaforum ha sido el pabellón alemán que diseñó Mies van der Rohe para la Exposición Universal de 1929, situado frente a la Fàbrica Casaramona. El contraste entre los dos edificios es absoluto. Uno es un excelente ejemplo de arquitectura industrial modernista de influencias historicistas; el otro es uno de los hitos del Movimiento Moderno. 'Tuve muchas oportunidades de comprobar la tensión entre los dos edificios en los múltiples viajes que tuve que realizar durante la construcción del Palau Sant Jordi, pero nunca pensé que tendría que construir algo entre ellos', recordó ayer Isozaki.

El resultado es que la propuesta de Isozaki, que se incorporó al proyecto hace cerca de dos años, cuando ya había finalizado la primera fase de las obras y se habían definido las líneas básicas del nuevo centro, quiere dialogar más con su vecino el pabellón alemán que con la estructura modernista de la fábrica. El arquitecto japonés afirmó ayer que el patio inglés al aire libre por el que se accederá al vestíbulo, situado en la nueva planta subterránea excavada bajo el edificio original, reproduce en parte los volúmenes del pabellón alemán. 'Es una inspiración metafórica, pero hay algunos elementos que se relacionan directamente con el pabellón, especialmente en la planta', señaló ayer Isozaki. El arquitecto confía en que en conjunto estos elementos 'mantengan una imagen intensa que sobreviva en el tiempo'.

Las obras del patio están muy avanzadas y se está procediendo ahora al acabado con el recubrimiento de sus muros con piedra blanca de Capri procedente de la cantera cordobesa de Cabra. Esta piedra, que también predomina en el amplio vestíbulo de entrada separado sólo por una pared de cristal del exterior, tendrá el añadido de que en el pavimento incoporará puntos de luz de fibra óptica que de noche lo transformarán en un suelo estrellado. También habrá una gran línea de luz de colores cambiantes que recorrerá toda la parte superior del muro de entrada al vestíbulo, espacio que contará con un gran mural que realizará el artista estadounidense Sol LeWitt en noviembre.

Inauguración

Caixaforum abrirá sus puertas a finales de enero de 2002. Las obras se han retrasado debido a que la construcción del patio soterrado tuvo que resolver la canalización de una gran alcantarilla que lo atravesaba y del cableado de fibra óptica de la montaña de Montjuïc. La exposición inaugural será una gran selección de la colección de arte contemporáneo de la fundación. El actual centro de exposiciones de paseo de Sant Joan, el Palau Macaya, cerrará sus actividades a finales de abril de 2002, cuando se clausure una antológica dedicada a Joan Ponç. Después, a partir de septiembre se transformará en la sede provisional del Museo de la Ciencia de la fundación, que entre septiembre de 2002 y octubre de 2003 cerrará con motivo de sus obras de ampliación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de octubre de 2001