Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bin Laden y los talibanes sellaron su alianza en mayo

Un terrorista detenido en Francia relata al juez la vida en Al Qaeda

La organización Al Qaeda, dirigida por Osama Bin Laden, selló una alianza con los talibanes en mayo de este año, en virtud de la cual 'Al Qaeda se convirtió en parte integrante de los talibanes y de sus estructuras, tanto políticas como militares'. Así lo ha declarado a un juez francés el presunto jefe de una red de islamistas, Djamel Beghal, extraditado a Francia el 30 de septiembre, tras su detención en Dubai el 28 de julio.

Beghal es uno de los nueve encarcelados como sospechosos de preparar un atentado contra la Embajada de EE UU en París, revelado por él mismo en Dubai y que negó en cuanto llegó a París. Beghal ha dicho también al juez francés que el pacto de la organización de Bin Laden con los talibanes afectó a todos los campos de entrenamiento existentes en Afganistán: los que tenían los argelinos, los tunecinos, los yemeníes, los libios y los antiguos campos del señor de la guerra Gulbuddin Hekmatyar fueron conminados a integrarse en Al Qaeda o cerrar, según se recoge en un extracto de sus declaraciones publicado ayer por el diario Le Monde. Los campos egipcios ya habían decidido incorporarse antes a la red de Al Qaeda.

Las declaraciones de Beghal en París son valiosas porque permiten reconstruir su itinerario personal de conversión al fundamentalismo islámico. A sus 35 años, este hombre no tiene gran cosa que ver con el joven que se casó en Corbeil, una ciudad de la periferia de París, en noviembre de 1990; que viajaba ocasionalmente a España y trabajaba en lo que podía. Sitúa su conversión en 1994, año en que conectó con los Hermanos Musulmanes y con el Tabligh, un movimiento piadoso considerado como una de las ramas del fundamentalismo. Tras una estancia en Alemania decidió instalarse con su familia en el Reino Unido, país en el que conoció a una de las figuras de la comunidad islamista, el jeque Abu Qutada.

Tras un seminario de 'iniciación a la fe' seguido en Londres en 1998 'se nos habló de Afganistán, diciéndonos que la situación allí era mejor que en los países impíos y que hacía falta reagrupar a todos los musulmanes para la yihad'. En el otoño de 2000 viajó a Afganistán, a través de Pakistán. En un campo de Kabul siguió 'una formación militar básica', en la que aprendió a disparar el fusil Kaláshnikov. Después vinieron los contactos con 'miembros de Al Qaeda' y con un egipcio vinculado al movimiento de la Yihad Islámica.

A través de España

Siempre según Beghal, en la primavera de 2001 decidió regresar a Europa, porque sus hijos estaban 'enfermos y no tenían futuro'. A finales de julio emprendió la vuelta, antes que su familia, con intención de volver a Francia 'a través de Marruecos y España'. Pero el 28 de julio fue detenido en el aeropuerto de Dubai.

Unos arrestos de islamistas en Francia y Bélgica hicieron sospechar de él como jefe de una red europea. La justicia francesa pidió su interrogatorio en comisión rogatoria y Beghal reveló en Dubai un proyecto de atentado contra la Embajada de EE UU en París, y citó a un antiguo futbolista de origen tunecino, Nizar Trabelsi, como el encargado de introducirse en la Embajada norteamericana en París, cargado de explosivos, para 'hacerse estallar'. Esta parte de su declaración en Dubai ha sido negada por el detenido en París, alegando que le había sido arrancada bajo tortura. Un reconocimiento médico, practicado en París, encontró huellas de golpes en brazos y tobillos, según el abogado que le defiende en Francia.

El ex futbolista destinado a convertirse en una supuesta 'bomba humana' permanece detenido en Bélgica desde el 13 de septiembre. En su poder se encontraron armas, explosivos y fórmulas químicas. De origen tunecino, llegó a Europa con 19 años en 1989 y jugó sucesivamente en el Standard de Lieja y en el Fortuna de Düsseldorf, pero se vio implicado en un asunto de tráfico de drogas en Alemania y marchó a Afganistán, donde dice haberse dedicado a construir 'mezquitas y pozos', según declaró a la policía belga.

Si la realidad de los planes terroristas en París no está demostrada, la pertenencia de Beghal y de su grupo al movimiento islamista ha sido confirmada por un tercer detenido, el informático Kamel Daoudi, de 27 años. 'Yo no me encontraba bien psicológicamente', ha declarado Daoudi, quien dice haber viajado a Afganistán para 'dar un sentido' a su vida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de octubre de 2001