El submarino nuclear 'Kursk' llega remolcado a un puerto ruso del Ártico
Los especialistas deberán desmontar los 22 misiles de crucero que llevaba el sumergible
Después de dos días de travesía, la barcaza Giant-4, bajo la cual es remolcado el submarino nuclear ruso Kursk, llegó ayer a Rosliakovo, en los alrededores de la base naval de Múrmansk. El sumergible fue izado el pasado lunes desde el fondo del mar de Barents, donde yacía a 108 metros de profundidad.
Para conseguirlo se utilizaron 26 grúas instaladas en la barcaza y otros tantos cables de acero que fueron enganchados a los orificios que habían hecho los buzos en el casco del Kursk. La torreta del sumergible penetró en la 'envoltura submarina' hecha en el fondo de la Giant-4, formando así un conjunto con la barcaza que fue remolcada hacia Rosliakovo.
Allí ha quedado amarrada a cuatro boyas fijas, a algunos centenares de metros del dique flotante número 50. Una vez en el dique, los investigadores de la fiscalía rusa serán los primeros en entrar al submarino para sacar los cuerpos de los tripulantes que han quedado en su interior.
El otoño pasado, los buzos lograron rescatar sólo 12 cadáveres de los 118 marinos que tenía la tripulación del Kursk.
Antes de comenzar la penosa operación de recuperación de los cuerpos, los buzos de la Armada inspeccionarán el casco del Kursk y los enganches que lo fijan a la barcaza, y realizarán asimismo medidas de los niveles de radiación. Hoy está previsto instalar el primer pontón por debajo del Kursk y, si todo va bien, mañana instalarán el segundo. Una vez sobre los dos pontones de acero, el conjunto Giant-Kursk será remolcado al dique.
Los especialistas deberán desmontar los 22 misiles de crucero Granit que llevaba el Kursk. Más tarde el submarino será llevado a Sznezhnogorsk, donde se procederá a retirar el combustible de los dos reactores nucleares y desguazarlo.
Antes de que el Kursk llegara a Rosliakovo, el Ministerio de Situaciones de Emergencia ha realizado ensayos de evacuación de la población para el caso de que se produzca un accidente en el dique y haya contaminación radiactiva del entorno.
[El comandante de la Flota del Norte, Viachesláv Popov, dio a entender ayer que en esta ocasión no habrá ceremonias fúnebres colectivas para los restos de los marinos que se encuentren en el Kursk, informa Efe].
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