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IMPACTO EN LOS MERCADOS

Greenspan pide un recorte de impuestos de 100.000 millones

Nueva York
La confianza de los consumidores estadounidenses en la marcha de la economía sufrió un fuerte retroceso en el mes de septiembre. El desplome fue el mayor desde la invasión de Kuwait por parte de Irak en 1990 y es uno de los mayores que ha tenido este índice desde que se instauró. Su publicación supuso un frenazo a la euforia que vivieron las bolsas el día anterior y la depreciación del dólar. Mientras tanto, las petroleras españolas han bajado hoy entre dos y tres pesetas el precio de los combustibles tras el abaratamiento del crudo.Y el sector aéreo sigue su particular crisis con recortes de plantilla y negociaciones de ayudas ante la caída de la actividad.

Dos grandes expertos, Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal (Fed), y el ex secretario del Tesoro de la época de Clinton, Robert Rubin, comparecieron ayer ante el Senado de Estados Unidos y se mostraron partidarios de un fuerte recorte en los impuestos, que alcance incluso los 100.000 millones de dólares. Las medidas concretas serán anunciadas posiblemente dentro de una semana o diez días, según afirmó el actual secretario del Tesoro, Paul O'Neill, quien dijo ayer que los atentados van a retrasar la recuperación económica al menos dos trimestres.

Según algunos de los asistentes al comité de finanzas del Senado, Greenspan consideró que el paquete de ayudas fiscales debía ser como mínimo del 1% del PIB y prolongarse durante dos o tres años. Eso significaría un recorte de impuestos de unos 100.000 millones de dólares.

La misma propuesta fue defendida por Robert Rubin, el ex secretario del Tesoro al que se considera responsable del boom de la economía estadounidense registrada durante la época de Clinton. Rubin explicó que la intervención debería ser 'significativa'.

'Dentro de una semana tendremos una radiografía más exacta de la situación económica del país y decidiremos el tamaño del paquete de ayudas, si es que finalmente creemos que es necesario dar estímulos', explicó O'Neill, que advirtió que las ayudas a la recuperación tendrán que tener en cuenta el posible rebrote inflacionista.

Crecer al 3% en 2002

El secretario de Estado se reiteró en su idea de que la economía de Estados Unidos volverá a crecer un 3% el año próximo. Sean cuales sean las proporciones finales del estímulo que piensa dar la Administración de Bush a la economía, y la forma que adquiere, sea como reducción directa de impuestos a los ciudadanos o recorte de las cargas fiscales de las empresas, o una combinación de ambas, lo cierto es que todo el mundo, demócratas y republicanos, la está pidiendo a gritos.

'Si no estamos dentro de una recesión, nos falta muy poco', explicó un analista de la asociación bancaria. Los bancos, dijo, son sólidos y pueden abastecer el mercado de los créditos necesarios para que los negocios más afectados vuelvan a ponerse en pie, pero la intervención de la Administración será fundamental.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de septiembre de 2001