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OPINIÓN DEL LECTOR

Intereses varios en Grazalema

Los que desde hace muchos años venimos frecuentando los pueblos y senderos de nuestra sierra gaditana, estamos asistiendo últimamente, con auténtico pavor, a las noticias que nos hablan del desarrollo urbanístico que se les quiere dar a estos encantadores pueblos blancos.

Es demagógico decir que los que defendemos un desarrollo sostenible y respetuoso con el estilo tradicional queremos arruinar y anclar en el pasado a los vecinos de estos pueblos.

Por supuesto que defendemos y defenderemos siempre que estos vecinos, como todos los vecinos de todos los pueblos, tengan todo lo necesario para una calidad de vida digna y moderna (sanidad, enseñanza, transporte, comercios, etcétera). Pero todo ello respetando el estilo que les ha dado nombre y prestigio a estos pueblos y, por supuesto, respetando el entorno natural que es lo que ha servido de atractivo para que muchas personas nos sintamos atraídas y visitemos con asiduidad esta singular Sierra de Cádiz.

Es lamentable que cuando existen en nuestro país pueblos que van dando marcha atrás en el desarrollo que realizaron, de forma incontrolada, en años anteriores, existan también políticos y empresarios oportunistas, con poca visión de futuro, que lo que pretenden es llenar todo de hormigón y ladrillos, arrasar con lo que haga falta para realizar y rentabilizar sus proyectos y, a corto plazo, llenar sus bolsillos de dinero fácil. A ellos no les importa que luego la gente le dé la espalda al pueblo, y el cemento se quede como un homenaje funerario por haber matado la gallina que daba los huevos. A ellos no les importará porque ya se habrán enriquecido lo suficiente.

Pero estos proyectos urbanísticos que se avecinan en Grazalema-Benamahoma, alguna cabeza sensata tendría que pararlos, porque pueden ser la puntilla o la gota que colme el vaso y hagan que mucha gente busque otros destinos donde la masificación no sea un hecho consumado y se conserve la riqueza natural, la tranquilidad y los valores tradicionales y populares.

La posibilidad de un desarrollo de la zona sin tener que arrasar con lo que se ponga por delante, es posible. Prueba de ello es que desde que se creó el Parque Natural de Grazalema los vecinos de esta zona han tenido una mejoría en su calidad de vida y en las rentas que perciben anualmente.

Es lamentable que se pretenda saltar la legalidad a toda costa y, además, se haga con unas sospechosas prisas. ¿Tendrá algo que ver todo esto con el blanqueo de esos dineros que llaman 'negros' (que provienen de negocios ilícitos) y con la inminente entrada en juego del euro?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de septiembre de 2001