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Los restos humanos ocupan ya 30.000 bolsas

La realidad impone un cambio de prioridades: no hace falta sangre, apenas hay heridos. La principal demanda se centra ahora en solicitar bolsas de plástico para recoger restos humanos y cadáveres. El centro de la Cruz Roja situado en el número 150 de la calle de Amsterdam no quiere más sangre. 'Desdichadamente no hay mucha demanda', dice una empleada. 'Apenas hacemos operaciones, el personal quirúrgico está en alerta pero de brazos cruzados, porque no hay muchos heridos'.

Rudolph Giuliani, alcalde de Nueva York, ha solicitado hasta 30.000 bolsas para cadáveres. 'Esos números no significan nada. Se pueden emplear hasta 10 bolsas para una sola víctima', se apresuró a aclarar Jerome Hauer, ex director de la oficina de gestión de emergencias. '¿Dónde están esos cadáveres? Están en la atmósfera', comentaba por su lado un diplomático involucrado en las operaciones de intendencia.

La atención se centra ahora en el macabro recuento de muertos, que suelen ser restos humanos incompletos. 'Los primeros restos que encontré no tenían cabeza ni manos; los segundos eran de un hombre; los terceros eran inidentificables', relata el miembro de un equipo de rescate.

Ayer se recuperaron casi un centenar de cadáveres o miembros, menos de la mitad de los cuales lograron ser identificados. La cifra oficial de desaparecidos se aproximaba a los 5.000, incluyendo los 226 pasajeros de los aviones empleados en el ataque. Un total de 370 policías y bomberos han desaparecido bajo toneladas de escombros, y posiblemente están muertos.

Los miembros del equipo de rescate llevan vasijas mientras trabajan entre los escombros. Son recipientes destinados a recoger los restos humanos que encuentran. Asimismo, equipos especiales para el análisis de ADN han sido asignados a las tareas de identificación con el fin de determinar qué miembro corresponde a qué cuerpo, en una especie de macabro rompecabezas humano.

El salón de baile de uno de los edificios cercanos al lugar del desastre, que se había adecuado para recibir a heridos, permaneció vacío todo el miércoles. Parte de la tienda Brooks Brothers, colindante al World Trade Center, se ha convertido en un improvisado depósito de cadáveres. Tienen varios cuerpos, pero la mayor parte son miembros sueltos.

La mayoría de las dolencias atendidas en los hospitales tienen más que ver con problemas respiratorios y oculares, y algunas fracturas. Fuentes hospitalarias señalan que unas 2.000 personas han sido atendidas en hospitales de Nueva York y Nueva Jersey, al otro lado del río Hudson, pero una buena parte de ellos fueron dados de alta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de septiembre de 2001