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'Quiero entenderme con Marruecos'

André Azulay, importante asesor del rey Mohamed VI de Marruecos, fue uno de los interlocutores destacados que ayer eligió el presidente del Gobierno en el foro de opinión de Cernobbio. 'Es bien conocida mi posición de que España y Marruecos deben tener, no necesidad, sino vocación de entenderse. Por mi parte, la va a haber y espero que los problemas sean superados lo antes posible', manifestó José María Aznar tras el encuentro. Azulay, por su parte, que tendió a culpar a la prensa española de la tensión actual, estimó que no habrá problemas para que la cumbre bilateral anual prevista en los acuerdos vigentes entre España y Marruecos pueda volver a celebrarse antes de que termine el año.

A la vista de las cámaras pero lejos de oídos indiscretos, en el mismo escenario, la bella terraza del hotel de lujo sobre el lago de Como en el que se desarrolla este Foro Ambrosetti, se fueron turnando durante la mañana los demás interlocutores elegidos por Aznar: el ministro israelí de Exteriores, Simón Peres; el primer ministro de Finlandia, Paavo Lipponen, y el primer ministro de Eslovenia, Janez Drnovsek.

El presidente tuvo incluso tiempo de hablar con jóvenes empresarios italianos, a los que, despidiéndose en tono de broma, les comentó: 'Yo ya voy de retirada del mundo de la política'. El propio Aznar aclaró acerca de estas palabras que 'cualquier interpretación de retirada como que pienso retirarme de la política es un exceso. Cualquier interpretación en el sentido de decir ustedes son los jóvenes, los del futuro, y hay otros que ya llevamos algunos años es, evidentemente, la correcta'.

Aznar se fue, en cambio, anoche de Italia sin entrevistarse con el presidente del Gobierno, Silvio Berlusconi, que finalmente no vino a Cernobbio. Fuentes de La Moncloa afirmaron ayer que la fallida cena privada que hubiera debido reunir el viernes a los matrimonios Aznar y Berlusconi nunca llegó a estar oficialmente acordada y que el cambio de programa por el que la esposa de Aznar se quedó en Madrid responde a motivos familiares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001