El acuerdo con el FMI
El trabajoso acuerdo logrado con el FMI ha abierto una nueva esperanza para enfrentar la aguda crisis de financiamiento que soporta la Argentina, pero no debe hacernos perder de vista que el objetivo central sigue siendo la recuperación de la confianza y que esta tarea es responsabilidad de todos los sectores de la sociedad. (...) A esa desconfianza de los mercados (...) ha contribuido en buena parte el incumplimiento de los ajustes en el sector público prometidos en distintas ocasiones por la dirigencia política. (...) La única oportunidad para regenerar la confianza en un país que viene viviendo de prestado porque lo que recauda no llega a cubrir lo que gasta es cumplir la regla de déficit cero.
No es ésta una empresa sencilla, teniendo en cuenta la resistencia que despierta entre no pocos caudillos políticos, sobre todo a tan poco tiempo de realizarse elecciones nacionales. (...)
Las señales también deben provenir de vastos sectores de la sociedad (...). Uno de los muchos ejemplos es el representado por los grupos sindicales que convocan a la huelga en el sector público, levantando consignas que en algunos casos pueden resultar legítimas, pero que en muchos otros sólo apuntan a la persistencia de verdaderos nichos parasitarios. (...)
Es de esperar que el acuerdo con el FMI traiga la necesaria tranquilidad que permita detener el creciente proceso de desconfianza (...) y que los distintos sectores de la sociedad, empezando por la clase política, estén esta vez a la altura de las graves circunstancias.
Buenos Aires, 23 de agosto


























































