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Fotonoticia:

Dos mujeres graves y múltiples daños por una explosión

La explosión de una bombona de butano tras una fuga de gas en una vivienda de Bilbao causó heridas a dos mujeres, una de ellas en grave estado, y enormes destrozos en el inmueble. El piso, como se puede ver en la fotografía, quedó completamente destruido, aunque los bomberos señalaron que no se habían producido daños estructurales en el edificio. Las dos mujeres heridas, de 31 y 77 años, fueron trasladadas a centros hospitalarios con graves quemaduras y síntomas de asfixia. Varios coches aparcados junto al edificio quedaron dañados al caerles encima los muros de la vivienda y sus enseres.

'Han temblado el suelo y los cristales. Hemos bajado al portal creyendo que se trataba de un coche bomba'. Un vecino del barrio bilbaíno de Zorroza explicaba así cómo vivió a primera hora de la tarde de ayer la explosión de una bombona de gas butano en el sexto piso de un inmueble del barrio bilbaíno de Zorroza. Como consecuencia de la deflagración resultaron heridas tres personas, una de ellas muy grave, la vivienda quedó completamente destrozada, con sus paredes y enseres esparcidos por la calle hasta a 60 metros de distancia.

Una mujer, I.G.M, de 31 años, que podría ser la propietaria del piso, sufrió quemaduras en un 37% de su cuerpo y fue trasladada a la Unidad de Grandes Quemados del Hospital de Cruces, en Barakaldo. La segunda persona más afectada es una mujer de 77 años de edad, A.T.R., que vivía en el mismo edificio y que fue trasladada al Hospital de Basurto en Bilbao como consecuencia de una intoxicación de monóxido de carbono. Además de las dos heridas, otras personas fueron atendidas por efectivos sanitarios de lesiones menores en el lugar de los hechos.

La explosión se produjo poco antes de la una de la tarde, según los bomberos de Bilbao, al acumularse gas butano y hacer explosión una de las cuatro bombonas que había en el inmueble. La deflagración se produjo en dos fases; se inició en una de las habitaciones e inmediatamente una bola de fuego recorrió todo el inmueble.

Los vecinos del barrio temieron al principio que la violenta explosión fuera debida a un atentado terrorista. Descartada esta hipótesis, se interrogaban sobre quién iba a cubrir los desperfectos, si el seguro respondería por unos daños tan serios. La explosión no solo dejó vacía la vivienda, sino que causó daños importantes en cuatro coches aparcados en la zona. Los bombreros intervinieron para apagar el fuego y retirar los cascotes y restos de la fachada del inmueble que suponían un riesgo para los transeúntes. El alcalde, Iñaki Azkuna, se acercó al lugar del siniestro para interesarse por los daños.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de junio de 2001