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EL FUTURO DE EUROPA

Los Quince se disponen a negociar un protocolo adicional para satisfacer a los irlandeses

La UE pretende ofrecer 'seguridades' de que el Tratado de Niza no afectará a su soberanía

Brian Cowen, el titular irlandés de Exteriores, explicará a sus colegas las razones por las que, en opinión de su Gobierno, los irlandeses han herido de muerte al nuevo tratado y, de paso, han puesto en grave peligro la prevista ampliación de la UE al Este. Sobre esas razones los Quince iniciarán la negociación para buscar una 'solución' deseada por todos. 'La UE tiene tiempo para buscar esa solución', ha dicho el ministro francés de Exteriores, Hubert Védrine, uno de los redactores del nuevo tratado.

'Hay que abrir una discusión con Irlanda en busca de las seguridades que los propios irlandeses consideren adecuadas', afirma el comisario para las Reformas Institucionales, Michel Barnier. 'Hay que encontrar una solución, como se hizo para el caso danés', opina la ministra austriaca Benita Ferrero-Waldner al recordar el segundo referéndum que se convocó en Dinamarca en 1993 para aprobar, en ese caso con excepciones, el Tratado de Maastricht.

También Josep Piqué, titular español de Exteriores, comentó ayer que la salida a la crisis puede consistir en 'introducir alguna consideración' que tranquilice a los irlandeses respecto a su neutralidad ante la política europea de defensa. Niza introdujo la creación de órganos para esa política de defensa y para la gestión de la Fuerza Europea de Reacción Rápida.

En ese protocolo podría aclararse, según expertos consultados en Bruselas, que el nuevo tratado no afecta al status de país neutral de Irlanda -uno de los temas más polémicos en la campaña- ni a la soberanía del país. Mogens Lykketoft, ministro danés, ha explicado que, según un estudio jurídico encargado por su Gobierno, Niza no supone transferencia alguna de soberanía de los Estados a la UE.

Una vez pactado con Irlanda, el protocolo tendría que ser aprobado por los Quince en una cumbre europea ordinaria o extraordinaria. Después, el tratado, junto con el protocolo, sería sometido a un segundo referéndum en Irlanda. Entretanto, los Parlamentos del resto de países de la UE tienen que ir ratificando el tratado, como lo hará mañana el francés.

La posibilidad de redactar el protocolo también será analizada en la cumbre de Gotemburgo (Suecia) los próximos días 15 y 16. Su negociación, en todo caso, se prolongará durante meses. El plazo finalizaría en diciembre de 2002, momento en que deberán estar concluidas las negociaciones de adhesión con los nuevos candidatos. De no ser así, el gran reto de la ampliación de la UE, hoy en entredicho, quedaría bloqueado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de junio de 2001