Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
MARTÍNEZ, EN LIBERTAD

Otros tres españoles están condenados a muerte en Estados Unidos y Yemen

1.259 ciudadanos de España están presos en 52 países; el 72%, por drogas

Mario Julio San Román Zamora, canario de 74 años, está acusado de un doble asesinato en Florida. Hace unos días fue visitado por una comisión de senadores españoles, ante los que fue presentado esposado de pies, caderas y manos a una silla de ruedas.

San Román, con problemas mentales y de motricidad, obtuvo hace años la nacionalidad estadounidense con el nombre de Julio Mora, pero ahora ha recuperado la española, según un informe de la Asociación para la Ayuda a los Presos Españoles en el Extranjero (Apex), sufragado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

Pablo Manuel Ibar, de 29 años, a quien las autoridades de Florida consideran autor de un triple crimen, se encuentra en la misma situación. Ibar, sobrino del ex boxeador ya fallecido José Manuel Ibar, Urtain, es oriundo de Zestoa (Guipúzcoa). Actualmente es ciudadano de EE UU, aunque está a la espera de que se concreten los trámites para recuperar la nacionalidad española.

El español pendiente de la pena capital que está en peor situación es Nabil Nanakli Kasaybati, de 45 años, condenado a muerte en Yemen en octubre de 1998, acusado de 'desestabilizar el Estado mediante actos terroristas y planes para asesinar [en 1997] al ministro de Asuntos Exteriores, Abd al Karim al Iryani'.

Nabil vivió varios años en España, donde trabajó como ingeniero, y adquirió la nacionalidad tras casarse con una española, con la que tuvo tres hijos. Al principio del juicio admitió los hechos que se le imputaban de haber organizado un grupo armado para atentar con bombas en territorio yemení, aunque apeló la condena, según informa Amnistía Internacional.

El informe de la Apex (asociación formada por abogados, periodistas y políticos) subraya que en la actualidad hay 1.259 españoles (200 de ellos, mujeres) presos en 52 países de los cinco continentes. Según datos del Ministerio de Asuntos Exteriores, el 72% (905 personas) está entre rejas por haber intentado traficar con drogas. Ésa es la situación de una catalana que fue condenada a cadena perpetua en Tailandia (aunque luego le fue rebajada a 40 años) y la de un gallego que ya ha cumplido 12 de los 25 años a los que fue sentenciado en Egipto. Más de la mitad sufren algún tipo de enfermedad, también la mitad ha sufrido vejaciones y el 66,52% se considera discriminado en prisión por ser extranjero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de junio de 2001