Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Muere a los 94 años Hans Meyer, gran crítico de la literatura alemana

A los 94 años de edad, en la noche del viernes al sábado de la semana pasada, murió en Tubinga uno de los grandes críticos de la literatura alemana, Hans Mayer. Nacido en Colonia en 1907 en el seno de una familia judía burguesa, tuvo que abandonar Alemania en 1933. Vivió en Francia y en Suiza y, al terminar la II Guerra Mundial, volvió a su país. En 1948 aceptó una cátedra de Historia de la Literatura en Leipzig, una de las ciudades más importantes de la entonces República Democrática Alemana (RDA).

Mucho antes había abrazado la causa del socialismo y siempre estuvo próximo al marxismo, como herramienta y como corpus teórico para el análisis y la interpretación de los textos literarios. Pero sus enfrentamientos con la burocracia de la antigua República Democrática Alemana lo obligaron a pedir refugio en la zona occidental durante un viaje que realizó en 1963. Allí enseñó en Hannover y después en Tubinga.

En la introducción de su Historia maldita de la literatura, publicada por Taurus en España en el año 1977 y recuperada en 1999, Hans Mayer escribió que 'la literatura entra en la categoría de lo singular y obedece sus leyes', y también que 'trata siempre de cosas excepcionales'.

Desde esa perspectiva frecuentó con singular penetración las obras de autores como Goethe, Georg Büchner, Thomas Mann o Bertolt Brecht (Hiru tradujo su libro sobre el poeta y dramaturgo en 1998), a los que dedicó sendos libros de una amplísima bibliografía.

Fue también un gran amante de la música (su libro sobre el compositor Richard Wagner es un título de referencia) y un lúcido testigo de su época. En este último sentido, varias de sus obras tienen un enfoque testimonial: son recuerdos y reflexiones sobre la Alemania del Este o sobre China. Sobre el tiempo que le tocó vivir, en definitiva, en su triple condición de judío, marxista y alemán. Una combinación explosiva para contar una época llena de conflictos. Para contarla desde la literatura, desde lo excepcional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de mayo de 2001