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Duran Lleida será el 'número dos' en la nueva federación de Convergència i Unió

UDC acepta negociar una fusión, un año después de las autonómicas con Mas como candidato

Los líderes de Unió (UDC) y de Convergència (CDC) se presentarán hoy ante sus respectivos consejos nacionales (máximos órganos de decisión entre congresos) con un documento firmado a última hora que ha requerido dos reuniones entre Jordi Pujol y Duran para ultimar la función que este último desempeñará en la nueva coalición resultante.

Los convergentes se han resignado a que el líder democristiano ocupe la secretaría general de la federación y han desistido de crear dos vicepresidencias, una para Mas y la otra para Duran, con el objetivo de equilibrar los poderes en el seno de la dirección. Pero esta concesión a Unió no les ha salido gratis. Por una parte, el partido democristiano reconoce a Mas como sucesor de Pujol y, por consiguiente, como candidato a la presidencia de la Generalitat en el año 2003. Un extremo que hace tan sólo dos meses provocó la salida de Duran del Gobierno catalán después de que el presidente nombrara a Mas conseller en cap, lo cual suponía de hecho auparle como presidenciable. Para guardar las formas, la designación oficial de Mas se realizará en un consejo nacional conjunto de ambos partidos.

UDC no sólo acepta a Mas como candidato, sino que además Duran tendrá que involucrarse directamente en la campaña electoral, un papel al que se había resistido. Al líder de Unió le gusta repetir dos cosas: que CiU ganó las elecciones por la mínima en 1999 gracias a su participación en la campaña y que Convergència no debe esperar lo mismo de él si en 2003 el candidato es Mas. Sentencia esta última que ahora tendrá que corregir.

Convergència ha arrancado otra concesión a sus socios de Unió: incluir el término fusión en el documento de 15 folios de que consta el acuerdo. En el año 2004 ambos partidos celebrarán una asamblea, similar a un congreso, en el que se deberá estudiar un posible proceso de fusión. Pero, en todo caso, será un año después de las elecciones autonómicas con Mas como candidato y con unos resultados más que inciertos para los nacionalistas que deberán enfrentarse al socialista Pasqual Maragall.

UDC y CDC se dan un plazo máximo de ocho meses, hasta diciembre, para comprobar el funcionamiento de sus nuevas estructuras de dirección. Si todo es satisfactorio, la coalición se convertirá en una federación de partidos con entidad jurídica propia. Pero previamente, después de Semana Santa, Pujol y Duran firmarán oficialmente el acuerdo, cuyas negociaciones han presidido Núria de Gispert y Xavier Trias.

La cúpula de CiU estará integrada por una ejecutiva paritaria, de una decena de miembros por cada formación, en la que Jordi Pujol dispondrá de voto de calidad. Esta misma estructura, similar a la de los antiguos comités de enlaces, se extenderá a todo el territorio.

Para las decisiones trascendentales, como por ejemplo la designación de candidatos, se celebrarán consejos nacionales conjuntos o asambleas locales o territoriales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de marzo de 2001