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LOS PROBLEMAS DE LOS INMIGRANTES

El PSOE y cinco autonomías donde gobierna recurren la Ley de Extranjería

El ex ministro de Trabajo Manuel Pimentel acusa al Gobierno de Aznar de 'alentar el racismo'

El ex ministro de Trabajo, Manuel Pimentel, se sumó ayer al debate al considerar que algunos artículos de la Ley de Extranjería pueden ser inconstitucionales y criticar al Ejecutivo: 'El debate público sobre inmigración promovido por el Gobierno ha alentado, sin duda ninguna, el racismo', declaró a la cadena Cope.

El recurso de inconstitucionalidad que firmarán 50 diputados del PSOE será apoyado por iniciativas similares de Andalucía, Aragón, Baleares y Extremadura y Castilla-La Mancha, además de la impugnación de Euskadi que facilitó el PSE con su abstención.

El PSOE elaborará también un 'manifiesto por la convivencia' que someterá a la aprobación de todas las fuerzas políticas y colectivos sociales. La responsable de inmigración, Consuelo Rumí, explicó las características del recurso y el portavoz parlamentario, Jesús Caldera, la ofensiva en el Congreso. Estas decisiones se adoptaron ayer en Mérida, donde la Ejecutiva Federal del PSOE celebró una reunión ordinaria pero abriendo su puerta a la ejecutiva extremeña encabezada por su secretario general y presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

El Consejo de Gobierno de Extremadura recibirá hoy un informe jurídico sobre la Ley de Extranjería que, según aventuró Rodríguez Ibarra, será favorable al recurso.

El precedente de 1985

El líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, justificó ayer la presentación del recurso, previsiblemente el próximo jueves, ante 'el cierre en banda' del Gobierno para dialogar sobre los derechos de reunión, asociación, manifestación y huelga. Además del derecho a asistencia jurídica gratuita, que tampoco contempla la ley. De hecho, el pleno del Tribunal Constitucional ya se pronunció en julio de 1987 estimando en parte el recurso presentado por el entonces Defensor del Pueblo, Joaquín Ruiz-Giménez contra la ley de Extranjería aprobada por el PSOE en 1985 y anuló los límites administrativos que se pretendían para el ejercicio precisamente de esos derechos.

Zapatero trata de explicar de esta manera su cambio de posición de hace cinco semanas, cuando descartó la presentación del recurso con el argumento de que los problemas de los inmigrantes necesitan una respuesta rápida y, además, por su deseo de convencer al Gobierno de que modificara su posición 'como ya ha hecho a iniciativa socialista regularizando a 80.000 inmigrantes que no tenía previsto'.

Pero el líder del PSOE no da del todo su brazo a torcer. Ayer anunció que con la presentación del recurso sólo se afronta una parte del problema pero que el debate e incluso el intento de que el Gobierno cambie continuará. De ahí que antes de que termine esta semana el PSOE va a presentar en el Congreso una proposición de ley para modificar los artículos de la Ley de Extranjería que considera inconstitucionales. 'Estamos viendo la hipocresía de la situación ya que los irregulares se manifiestan, se reúnen y se asocian por lo que, como diría Adolfo Suárez, hay que hacer normal lo que en la calle es normal'. Todo esto le resulta a Zapatero compatible con asistir a las reuniones que les convoque el Gobierno para hablar del reglamento que desarrolla la ley, al que presentarán también modificaciones. El plan del PSOE se completa con la presentación de un proyecto 'integral' para los inmigrantes sobre educación y vivienda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de marzo de 2001