Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un mundo de posibilidades

La mayor movilidad de los estudiantes españoles atrae a universidades extranjeras, instituciones europeas y profesionales privados hasta Aula

España ya no tiene por qué ser el principio y el fin. Cada vez más jóvenes deciden ver mundo durante una temporada, ya sea para estudiar idiomas, en un colegio británico, una universidad estadounidense o, simplemente, ponerse a trabajar. La Unión Europea facilita estos desplazamientos que, si antes estaban movidos en su mayor parte por el deseo de aprender inglés o francés, hoy han multiplicado sus posibilidades. Todas ellas tendrán su reflejo en la novena edición del Salón Internacional del Estudiante y la Oferta Educativa Aula.

La información oficial en este sentido correrá a cargo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el Parlamento Europeo, con una delegación organizada por la oficina de las Comunidades Europeas en España, y la Comisión Europea, que viene desde Bruselas. Las dos últimas además de información sobre las facilidades que existen para favorecer la movilidad, ofrecerán información sobre las propias instituciones europeas y el resultado de sus trabajos.

Todos los alumnos y profesores interesados en realizar algún periodo de estudios en otro país de la Unión Europea podrán recibir información del programa de Sócrates, que engloba las iniciativas de este tipo, como las becas Erasmus para alumnos universitarios y otras iniciativas.

Si el interés es perfeccionar un idioma extranjero, los visitantes tendrán más fuentes de información. Además de las instituciones que ofrecen ayudas para este tipo de estudios -el ministerio, por ejemplo, concede 300 subvenciones de 250.000 pesetas para universitarios y otras 2.750 para estudiantes de bachillerato y formación profesional-, existe también la posibilidad de recurrir a la iniciativa privada. Las patronales de las empresas que se dedican a gestionar cursos en el extranjero -AECE y ASEPROCE- estarán presentes en la feria, al igual que distintas universidades y escuelas extranjeras. El año pasado, 2.000 jóvenes españoles de entre 15 y 18 años pasaron un curso completo en otro país -EE UU y el Reino Unido, sobre todo, pero también en Irlanda, Canadá o Francia, entre otros- y otros 186.000 siguieron sus pasos para perfeccionar idiomas. Mientras los primeros crecieron un 7% con respecto al año anterior, según los datos de las patronales, los segundos descendieron exactamente en el mismo porcentaje. A estos datos hay que sumar uno más para entender la importancia creciente de este fenómeno: el mercado mueve 75.000 millones de pesetas al año.

Además de las dos posibilidades más típicas entre los jóvenes españoles que deciden abandonar España por un tiempo, los visitantes de Aula podrán acceder a otras experiencias más originales. Como los intercambios juveniles o el voluntariado europeo, un programa que en España coordina el Instituto de la Juventud. El jefe del servicio Europa de este organismo, Francisco García-Pliego, asegura que los jóvenes españoles 'cada vez se mueven más', lo que se refleja también en este tipo de experiencias, menos conocidas que las anteriores pero con más de 10 años de experiencia. El año pasado se movilizaron de esta forma 12.000 jóvenes españoles, que viajaron solos o en grupos organizados por periodos de hasta 12 meses.

Todos estos programas, públicos y privados, muestran que el sector está en alza. El cada vez mayor número de alumnos que se desplaza cada año es el resultado no sólo de un mayor interés de éstos, explica la responsable de educación de la oficina de las Comunidades Europeas, Isabel Mateo, sino también de la mayor preocupación de las instituciones europeas por la movilidad, lo que se traduce en mayores dotaciones presupuestarias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de marzo de 2001