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El Papa viajará a Armenia y alude a los 'inauditos sufrimientos' de ese pueblo

La visita estuvo programada en 1999 y se suspendió por una gripe del anciano Pontífice

El papa Juan Pablo II recordó ayer que el martirio ha sido una constante en la historia del pueblo armenio, durante la celebración litúrgica celebrada en la basílica de San Pedro para conmemorar los 17 siglos de la llegada del cristianismo a aquella tierra. En una carta apostólica hecha pública coincidiendo con esta ceremonia, el pontífice exhorta a no olvidar los 'inauditos sufrimientos' y las 'masacres' sufridas por los armenios entre finales del siglo XIX y principios del XX, que culminaron 'con los trágicos sucesos de 1915'. Al condenar la muerte a manos de los turcos de cerca de un millón y medio de personas, el Papa no empleó la palabra genocidio, término que no admite como definición de lo ocurrido el Gobierno turco.

La ceremonia de ayer, respetuosa del viejo ceremonial, aunque oficiada por el patriarca católico-armenio, Nerses Bedros XIX, pretende servir de puente al proceso de convergencia entre la Iglesia apostólica armenia, la mayoritaria en ese país de siete millones de habitantes, y la católica, separadas desde el Concilio de Calcedonia del año 451. Durante siglos, la Iglesia apostólica armenia defendió las tesis de los monofisitas, que no admitían la doble naturaleza de Cristo (humana y divina) que defiende la Iglesia católica.

Nerses Bedros XI, y toda la jerarquía armenia que participó en el acto, vestía con el esplendor antiguo de una iglesia que no ha sufrido prácticamente procesos de reforma, tocados con mitras relucientes y cubiertos con capas pluviales rojas y doradas. Las relaciones entre católicos y seguidores de la Iglesia apostólica (que nada tiene que ver con la Iglesia ortodoxa) se han normalizado en los últimos tiempos al hilo del acercamiento que se ha producido entre el Vaticano y Yereván.

En su intervención, el pontífice hizo una nueva invocación a la unidad de las iglesias cristianas y reiteró su voluntad de visitar Armenia. El viaje estuvo programado en 1999, pero una gripe de Juan Pablo II, y la muerte del patriarca Karekin I después, obligaron al Vaticano a cancelarla. Se especula con la posibilidad de que Karol Wojtyla cumpla sus deseos de visitar al sucesor, Karekin II, el próximo otoño.

Varios viajes

Contra todo pronóstico, tras los rumores que insistían en una jubilación del Papa al término del Jubileo, Wojtyla, que cumplirá en mayo 81 años, ha llenado nuevamente de actividades su agenda para 2001. El miércoles impondrá la birreta cardenalicia a 44 nuevos purpurados en un acto de dimensiones colosales a tenor de la cifra de nombramientos, mientras se anuncian no menos de dos viajes apostólicos de aquí al verano. El primero, entre el 5 y el 9 de mayo, llevará a Juan Pablo II a visitar Siria y Malta. El segundo, proyectado para el mes de junio, tendrá Ucrania como destino.

La visita a Siria y Malta, anunciada por la Iglesia maltesa, no ha tenido aún confirmación oficial del Vaticano, preocupado, probablemente, por la evolución de los acontecimientos en Oriente Próximo. El segundo ha provocado las iras de la Iglesia ortodoxa rusa, que no lo considera oportuno, en vista de la disputa que divide a los católicos ucranios (uniatas) con los ortodoxos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de febrero de 2001