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Blair quiere que la UE cierre las puertas a los demandantes de asilo

El Gobierno de Londres abona el terreno de la reunión informal de los ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea (UE), prevista para mañana en Estocolmo, con una radical y controvertida propuesta para reducir el flujo de refugiados e inmigrantes. 'Se invierten muchos esfuerzos y recursos en la tramitación de solicitudes infundadas, y no lo suficiente en ayudar a los que necesitan protección', dijo ayer el responsable del Ministerio del Interior, Jack Straw.

Para atajar el problema, Straw propone reformar la Carta de Refugiados de la ONU, suscrita en 1951 por 137 países, para adaptarla a la coyuntura actual nacida del 'aumento de la migración económica y del creciente número de personas desplazadas'. 'Sus principios son intemporales, pero los mecanismos ya no funcionan', defendió. Así, Londres busca el consenso internacional para definir los conceptos de refugiado e inmigrante económico y modificar, entre otros aspectos, la obligación de los países receptores a examinar todas las solicitudes, sean genuinas o no.

Además, el Ejecutivo laborista propone identificar grupos de 'países seguros' a los que Europa cerrará la puerta automáticamente y limitar, por otra parte, el derecho a pedir asilo al lugar o región de origen. Londres quiere eliminar -o reducir, al menos- el número de personas que solicitan ayuda en su destino final, ya sea el Reino Unido o los socios europeos. '¿Se respetará el derecho a solicitar asilo en Europa y a considerarlo con los mecanismos apropiados?', cuestionó ayer el Consejo de Refugiados del Reino Unido. La dinámica tiende al cierre de fronteras para la migración económica y a la introducción de 'programas de reasentamiento' en Europa para refugiados que serán previamente identificados en su propia región. Los ilegales, advierte el ministro, 'serán repatriados rápidamente' y sus respectivos países deben, continuó, 'documentarlos y aceptarlos'.

Londres negociará esta semana con París medidas para reforzar el control en puertos y estaciones de ferrocarril y la introducción de 'deportaciones sumarias' para los que llegan a Inglaterra desde Francia. De aceptarse y ponerse en práctica las ideas británicas, sólo encontrarán refugio en la isla los refugiados o inmigrantes que eviten transitar por la Europa continental.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de febrero de 2001

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