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Cuestiones sobre el sida que persisten

kEn los 20 años transcurridos desde la detección de los primeros casos de sida, los científicos han aprendido más de esta enfermedad viral que de ninguna otra.

En relativamente poco tiempo descubrieron el VIH, el virus que produce el sida; crearon una prueba para detectarlo; descubrieron sus tres principales vías de transmisión y descubrieron drogas que ralentizaban el avance de la infección.

Pese a estos avances, el sida es una de las peores epidemias de la historia: 21 millones de personas han muerto y 36 millones están infectadas. La mortandad provocada por el VIH ha superado con mucho los informes más pesimistas del comienzo de la epidemia, y la equivocación refleja en buena medida las lagunas de conocimientos sobre el VIH.

'Dicen que cuanto más aprendemos sobre el VIH, más nos damos cuenta de todo lo que no sabemos', declaró Sandre Thurman en una entrevista que concedió poco antes de dejar su puesto en la Casa Blanca como coordinadora de la investigación contra el sida en el Gobierno de Clinton.

Anthony S. Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, afirma: 'Es raro el científico que se levanta, se desprende de su programa personal y se atreve a formular lo que verdaderamente no sabemos; porque al decirlo disminuiría el impacto de su propio trabajo, que es su programa'.

Y sin embargo, Peter Piot, que dirige el programa contra el sida de Naciones Unidas, y Stefano Vella de Roma, presidente de la Sociedad Internacional contra el Sida, afirman que revisar las preguntas sin contestar podría resultar útil para avanzar no sólo en el sida, sino también en algunas otras enfermedades.

La lista sería larga. Dado que la investigación se ha hecho tan superespecializada, cada científico se centra a menudo en cuestiones de áreas muy específicas, haciendo difícil el consenso en un plano más general. Aun así, hay todavía importantes cuestiones científicas más amplias, que han surgido en los últimos debates y para las que todavía no hay una respuesta.

Por ejemplo: ¿por qué el sida predispone a las personas infectadas a ciertos tipos de cáncer e infecciones y no a otros?

Durante mucho tiempo se creyó que las células cancerígenas se desarrollan constantemente y el sistema inmune sano las mantiene a raya.

Pero el sida ha puesto en tela de juicio dicha creencia. Las personas con sida tienen mucha más tendencia a padecer ciertos cánceres, como el linfoma no-Hodgkin y el sarcoma de Kaposi, pero no, en cambio, a padecer cánceres de mama, de colon y de pulmón, los tumores malignos más frecuentes en los países desarrollados.

La incidencia de los linfomas ha disminuido desde la introducción, en 1996, de fármacos más potentes contra el VIH, pero, por razones desconocidas, ha disminuido menos que el sarcoma de Kaposi y muchas otras complicaciones graves del sida, explica Harold W. Jaffe, del Centro para la Enfermedad y la Prevención de Atlanta. Pero nadie sabe la importancia que adquirirá el problema de los linfomas según va aumentando el número de personas infectadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de febrero de 2001