5.000 andaluces pidieron en 2000 que se les impidiera entrar en los bingos

Unas 5.000 personas pidieron el año pasado su inclusión en el Registro de Prohibidos para que se les impida el acceso a bingos de Andalucía y 2.769 para los casinos, unos datos que la Junta está acabando de informatizar. Esta informatización pretende acortar el tiempo entre la solicitud de una persona para que sea dada de alta en el Registro de Prohibidos y su inclusión en dicho documento, que actualmente tarda una semana, y que se quiere que sea inmediato a mediados de año, cuando esté en funcionamiento el sistema informático.

El director general de Espectáculos Públicos, José Antonio Soriano, precisó que en un decreto elaborado por la Consejería de Gobernación y aprobado a finales del año pasado, se constituyó de forma jurídica el Registro de Prohibidos, aunque ya existía con anterioridad una lista donde las personas con esta adicción podían inscribirse para que se les prohíba el acceso a bingos y casinos.

Soriano indicó que la norma no alude a la prohibición de acceso a las máquinas tragaperras (principal causa de adicción, según las asociaciones de rehabilitados) y otros juegos que no estén en bingos y casinos, debido a que 'sería imposible pedir el carné de identidad a cualquier persona que entra en un bar o compra un cupón'.

El decreto introdujo novedades significativas, como que el registro sea 'complementario al tratamiento médico a que se someten estos enfermos', y, en ese sentido, los especialistas que han participado en su elaboración se comprometen a no tratar a personas que antes no se hayan dado de alta en dicho registro. La Junta ha adoptado una medida 'bastante dura' en la que las personas que se inscriban en dicha lista no podrán darse de baja en ella hasta seis meses después, de forma que 'se obliga a estos pacientes a que permanezcan medio año en la lista', explicó Soriano.

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