EE UU descarta una moratoria de armas con uranio empobrecido

El Departamento de Defensa de EE UU afirmó ayer que no hay pruebas de que los proyectiles de uranio empobrecido utilizados por sus fuerzas en Bosnia y Kosovo hayan causado cáncer u otras enfermedades a soldados europeos y subrayó que no tiene planes de suspender el uso de ese tipo de armas. El portavoz del Pentágono, Ken Bacon, declaró que Washington cooperará en cualquier investigación de la OTAN sobre el llamado Síndrome de los balcanes. 'En vista de nuestra experiencia, estamos convendcidos de lo que hemos dicho: no hay vínculos directos' entre los proyectiles y el cáncer, dijo Bacon. 'No hay motivos para una moratoria'.

Horas antes, el presidente de la Comisión Europea, el italiano Romano Prodi, se mostró partidario de que la UE abra una investigación sobre el síndrome de los Balcanes, que ha costado ya la vida a una decena de soldados europeos destinados en Bosnia y Kosovo, informa Bosco Esteruelas. Prodi declaró a una emisora de su país que deben investigarse los efectos para la salud del uso de proyectiles con uranio empobrecido en las operaciones en los Balcanes. 'Quiero que se esclarezca la verdad no sólo sobre nuestros soldados, sino también sobre quien vivía cerca de ellos, los civiles', declaró ayer el ex primer ministro italiano a la cadena Radioanch'io. 'Como presidente de la Comisión, propondré establecer contactos inmediatos con los Gobiernos de Bosnia y Serbia para hablar sobre la contaminación y los problemas ligados al uranio empobrecido'.

En Bruselas, su portavoz, Jonathan Faull, rebajó el nivel de estas manifestaciones al indicar que es 'prematuro' hablar de la apertura de una investigación sobre una cuestión que algunas fuentes diplomáticas consideran que se está exagerando, pero que ha suscitado una gran polémica en Italia. Faull habló, en todo caso, de 'una investigación informal'.

La OTAN sostiene que no existen pruebas para determinar que el uso de uranio empobrecido sea la causa directa de los casos de leucemia detectados entre soldados de Italia, España, Bélgica, Holanda y Portugal durante la campaña militar en Bosnia, en 1994 y 1995, y en Kosovo, en 1999. No obstante, el síndrome de los Balcanes figura en la agenda de los temas que discutirán el próximo martes los embajadores de los 19 países miembros de la OTAN en la reunión semanal del Consejo Atlántico.

En Alemania, los exámenes realizados soldados que participaron en misiones de la Alianza Atlántica en los Balcanes no han descubierto ningún tipo de enfermedad relacionada con la munición de uranio. Izquierda Unida pidió ayer la comparecencia de Javier Solana ante el Parlamento Europeo.

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