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Los amigos de Pina López Gay le rinden homenaje en la Casa de América

Los amigos que Pina López Gay, la histórica dirigente del Partido del Trabajo y la Joven Guardia Roja en los últimos años del franquismo y los primeros de la transición democrática, le rindieron anoche homenaje en la Casa de América, una de las instituciones creadas por el V Centenario, del que ella fue vicepresidenta. Durante una hora y cuarto, sus amigos de la resistencia antifranquista, sus compañeros en el V Centenario y sus familiares tomaron la palabra para recordar el "caudal de vitalidad y alegría que derrochaba Pina", quien falleció el pasado 8 de agosto a los 50 años en Sevilla, su ciudad natal. El homenaje arrancó con la grabación de una entrevista, en la que Pina López Gay resume su visión de la vida: "Para mí la vida es buscar la felicidad en todo", dice una mujer joven. El acto concluyó con los acordes de Imagine, de John Lennon, una de sus melodías favoritas, según recordó su marido, Ignacio García de Cortázar, y la imagen de una viñeta en su honor realizada por Forges.

Las intervenciones en recuerdo a una "mujer apasionada por la libertad" arrancaron con sus colegas en la lucha contra el franquismo. Fernando Conde, compañero de aquellos años, dijo que de Pina aprendió que "la libertad de unos no puede hacerse sobre la base de recortar la de otros porque la libertad es siempre solidaria".

Raúl Morodo ya la conoció después de la transición. Ella fue su colaboradora en la etapa de Morodo al frente de la UIMP (Universidad Internacional Menéndez y Pelayo). Trinidad Jiménez, secretaria de Internacional de la dirección del PSOE, trabajó con la histórica líder estudiantil en el V Centenario. Resumió sus recuerdos de esa "mujer valiente" en una frase: "Pina representaba todo aquello por lo que la mayoría de los españoles lucharon". De esos años la recordó como un "torbellino" Tomás Reyes Pantoja. Luis Yáñez, quien la conocía desde niña y fue su jefe en esa última etapa, aseguró que "sabía combinar firmeza y ternura con gran inteligencia" y se comprometió a "recordarla siempre sonriente, a veces con abierta carcajada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de noviembre de 2000