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LA OFENSIVA TERRORISTA

Mayor plantea al PSOE que el pacto frente a ETA se extienda contra la dirección del PNV

El ministro del Interior, Jaime Mayor, expresó ayer su voluntad de suscribir con el PSOE un pacto de Estado contra ETA, pero si va dirigido también contra la dirección del PNV. Mayor dijo que el texto presentado por el PSOE es una repetición de los acuerdos de Ajuria Enea y Madrid y "una respuesta del pasado a la nueva situación". Una tesitura en la que, aseguró, coincide la escalada terrorista con la "ofensiva política de la dirección del PNV" a favor del Pacto de Lizarra. Mayor no se pronunció sobre la exigencia del PSOE para que renuncie a ser candidato a lehendakari o dimita como ministro.

El ministro del Interior aprovechó un encuentro con el Grupo Parlamentario del PP para fijar su posición sobre el debate en torno al documento contra ETA que el PSOE ha reclamado al Gobierno que firme. Mayor evitó las descalificaciones a los socialistas e insistió en la necesidad de mantener la colaboración con este partido, pero subrayó que su documento de cuatro folios es "una repetición de lo que ya se acordó en los Pactos de Ajuria Enea y de Madrid", en enero de 1988.El texto del PSOE, aún desconocido en su integridad por la opinión pública, defiende el compromiso de que gobierne quien gobierne España nunca se cederá a las pretensiones políticas de ETA; plantea la necesidad de aumentar la coordinación entre los Gobiernos central y vasco; propone rebajar la crispación entre los partidos democráticos, incluido el PNV, y promueve que se estudie minuciosamente la respuesta a las acciones del terrorismo, desde las manifestaciones al tratamiento informativo de los medios públicos.

El ministro describió como un rasgo definitorio de la situación la "coincidencia de la ofensiva terrorista con una ofensiva política a favor de los mínimos del Pacto de Estella [Lizarra]", firmado por partidos y organizaciones nacionalistas, incluida Euskal Herritarrok (EH), en septiembre de 1998. Se refería a los sistemáticos pronunciamientos del presidente del PNV, Xabier Arzalluz, a favor de las tesis de Lizarra, pese a la congelación del proyecto. El ministro recordó que esa complicidad arranca desde 1998.

"Exigente, novedoso y serio"

Mayor expresó su confianza en una respuesta "más contundente que nunca" desde los medios policiales y judiciales a esta ofensiva, pero consideró "fundamental el entendimiento con el principal partido de la oposición". "Valoramos tanto la trascendencia de la relación con el PSOE que lo que hagamos tiene que ser muy exigente, novedoso y serio", dijo el ministro.Tras esta aseveración, descalificó el texto que el martes de la pasada semana entregó el dirigente socialista Alfredo Pérez Rubalcaba al secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos. "Se ha presentado el documento como un trágala", dijo antes de analizar el contenido de la propuesta. "Repetir lo que ya se ha acordado en los Pactos de Ajuria Enea y Madrid hace años como respuesta a la nueva situación y responder con acuerdos obvios no tiene sentido", insistió Mayor.

Tras la descalificación del texto, Mayor apuntó el sentido de la propuesta del Gobierno. "No podemos perder la perspectiva de que lo que la sociedad quiere es que ese acuerdo sea auténtico, profundo, eficaz y serio. En esas condiciones tenemos una predisposición permanente a trabajar con el principal partido de la oposición". El titular de Interior aludió a la "nueva situación" de doble ofensiva terrorista y política en la que la dirección del PNV "ha colaborado" y situó como uno de sus objetivos "la división entre el Gobierno y la oposición".

Los socialistas replicaron ayer a Mayor que su propuesta es "abierta y sujeta, por tanto, a modificaciones". Su portavoz parlamentario, Jesús Caldera, señaló que el Ejecutivo ha asumido cuatro de las proposiciones que recoge su documento.

Caldera las enumeró: mayor coordinación entre la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía y la Ertzaintza, una necesidad manifestada en la reunión de la Junta de Seguridad del País Vasco del pasado lunes; la referencia del ministro del Interior, tras el atentado de los GRAPO, el pasado viernes, a que quizás no sea conveniente dar tanta publicidad al terrorismo; el entierro del debate sobre la cadena perpetua y la coordinación en la respuesta a las declaraciones de Arzalluz. De hecho, el secretario general del PP, Javier Arenas, y el propio Caldera coordinaron la respuesta a las palabras de Arzalluz.

En este ambiente de colaboración entre Gobierno y PSOE, Mayor no quiso pronunciarse sobre la petición efectuada anteayer por el secretario general socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, para que el ministro abandonara el Ministerio del Interior si continúa como candidato a lehendakari "por desatender su actividad como responsable de la seguridad ciudadana".

"Tengo la conciencia muy tranquila sobre mi dedicación. Pero valoro tanto la relación entre el Gobierno y el PSOE que no haré ninguna crítica a estas declaraciones, aunque no las comparto", respondió Mayor. Fuentes gubernamentales insistieron en que Mayor seguirá como ministro hasta la convocatoria de las elecciones vascas, "pues aún no está claro cuándo se celebrarán".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de noviembre de 2000

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