Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA OFENSIVA TERRORISTA

Directores y columnistas de Europa y América repudian las amenazas de ETA a los periodistas

Más de 60 escritores e intelectuales firman un manifiesto en defensa de la vida y la independencia

"Vigilantes en defensa de la vida y la independencia" de los periodistas amenazados por los terroristas de ETA. Un total de 63 directores de publicaciones, escritores e intelectuales extranjeros, con el denominador común de ser firmes defensores de la libertad de expresión y los derechos humanos, han suscrito un manifiesto en el que expresan su preocupación por las condiciones en que realizan su trabajo los informadores en el País Vasco. El documento, al que se adhieren también escritores y fotógrafos de Europa y América, colaboradores habituales en prensa, responde a una iniciativa de la redacción de EL PAÍS en defensa de los periodistas que sufren el acoso etarra, a raíz del intento de asesinato de la corresponsal en San Sebastián Aurora Intxausti, su marido, Juan Francisco Palomo, de Antena 3, y su bebé de año y medio, el 10 de noviembre en San Sebastián, mediante una potente bomba a la puerta de su piso.

Tras ese nuevo atentado contra los informadores, responsables de algunos de los más prestigiosos periódicos de Europa y América como Alan Rusbridger, de The Guardian o Kurt Kister, de Süddeutsche Zeitung y columnistas habituales de la prensa como Indro Montanelli, Regis Debray o Hans Magnus Enzensberg expresan que se ha "acentuado" su preocupación por "las circunstancias en las que llevan a cabo su trabajo en el País Vasco los profesionales de la información".Bajo el título Permaneceremos vigilantes en defensa de su vida, el breve comunicado, suscrito por esas 62 personas en su calidad de "directores de medios de comunicación, comentaristas y colaboradores habituales de prensa", expresa el apoyo de los firmantes a los "periodistas que están sometidos a amenazas por ETA" y hace público que seguirán de cerca los eventuales acosos que sufran en el futuro en defensa de la vida e independencia de esas personas.

La redacción de EL PAÍS consideró que la difusión de un manifiesto suscrito por personalidades extranjeras comprometidas en la defensa de la libertad de expresión y los derechos humanos podría ayudar a proteger a los informadores amenazados. Intxausti, Palomo y su pequeño salvaron la vida por un fallo del dispositivo que debía detonar los dos kilos de explosivo Tytadine (junto al que los etarras habían colocado kilo y medio de metralla) al abrir la puerta de su domicilio en San Sebastián.

Pero este atentado ha sido sólo una cruel vuelta de tuerca más en los ataques de ETA (en muchas ocasiones precedidos por campañas de señalamiento desde medios informativos de la izquierda abertzale como Gara y la revista de Pepe Rei Ardi Beltza) contra los periodistas que contrarían a la organización terrorista.

En sus tres décadas de sangrienta historia, ETA ha atentado contra al menos nueve informadores y ha conseguido matar a dos. José María Portell Manos, director de la Hoja del Lunes de Bilbao y redactor jefe de La Gaceta del Norte, falleció asesinado en junio de 1978. El pasado 7 de mayo los terroristas acabaron con la vida del columnista de El Mundo y miembro del Foro Ermua José Luis López de Lacalle. Le dispararon cerca de su domicilio de Andoain. En la acera ensangrentada quedaron los periódicos del domingo que López de Lacalle llevaba bajo el brazo.

José Javier Uranga Santesteban, ex director de Diario de Navarra, logró salvarse en 1980 tras recibir 29 disparos en el aparcamiento del periódico que entonces dirigía. Y las sospechas de que la caja de puros dirigida a Carlos Herrera no contenía habanos libró de la muerte al periodista de RNE hace ocho meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de noviembre de 2000