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Montesinos protegió el narcotráfico en Perú y Colombia

El ex asesor de Fujimori es acusado ahora por sus antiguos socios en el negocio de la coca

El martes de la semana pasada, el máximo capo de Perú, Demetrio Limonier Chávez Peñaherrera, El Vaticano, fue oído en declaración juramentada en una cárcel subterránea de la base de El Callao, donde está confinado desde 1994. Entonces fue capturado por la policía colombiana en la capital del Valle, donde se encargaba de entregar cinco toneladas mensuales de pasta de coca al cartel de Cali.El 16 de agosto de 1996, cuando fue condenado a 30 años de cárcel después de un juicio por traición a la patria y tráfico de drogas, aseguró que realizaba sus actividades delictivas con la complicidad del jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) peruano, Vladimiro Illich Montesinos Torres.

Tras el juicio, Montesinos ordenó encarcelarlo en un subterráneo, en el que fue sometido a torturas. El Vaticano se retractó, lo que desactivó una posible investigación, pues la entonces fiscal general, Nélida Colán, amiga de Montesinos, desestimó los cargos.

El poder de Montesinos recibió un duro golpe este año, después de la segunda reelección de Fujimori. La situación política se hizo insostenible luego de que se conociera un vídeo que lo mostraba cuando sobornaba a un congresista de la oposición. Montesinos, acosado por la presión interna e internacional, se refugió en Panamá.

Regresó de forma intempestiva a Perú el 21 de octubre asegurando que se fraguaba un atentado contra su vida. Fuentes de Panamá declararon que Montesinos había regresado al enterarse de que las autoridades locales lo investigaban por vínculos con el narcotraficante panameño Boris Foguel Suengas.

Su regreso llevó al propio Fujimori a dirigir operativos de búsqueda para capturarlo. En estas circunstancias, Demetrio El Vaticano ratificó que Montesinos era el principal protector de los narcotraficantes colombianos en Perú. Una filtración permitió saber que el capo describió la entrega de 50.000 dólares a Montesinos en Lima. El Vaticano no sólo ratificó que entre junio de 1991 y mayo de 1992 le pagó a Montesinos casi 550.000 dólares, a razón de 50.000 mensuales, sino que explicó cómo hacía el asesor presidencial para advertirle sobre los operativos antidrogas y cómo en otros casos impedía que éstos se realizaran.

El acuerdo de protección con Montesinos giraba en torno a una carretera de la región de Campanilla, 500 kilómetros al norte de Lima, que fue ampliada por los narcotraficantes y habilitada como pista de despegue de avionetas coqueras y centro de operaciones de El Vaticano desde abril de 1990 hasta agosto de 1992, sin que las autoridades hicieran algo para impedirlo. Según su abogado, "mi defendido ya empezó a aportar nuevos hechos, porque está claro que el destino de la droga era Colombia y ahora las condiciones están dadas para que pueda declarar libre de coacciones".

El 13 de agosto de 1998 fueron decomisados 681 kilos de cocaína en Bulgaria, propiedad de Los Camellos, y el 1 de abril de 1999, en El Callao, otros 2.300 kilos de cocaína camuflados en un cargamento de merluzas marcado con la figura de un camello. El embarque habría sido comprado por Don Vicente (jefe del cartel de Los Camellos) para enviarlo a España. Después fueron encontradas dos toneladas más enterradas en un laboratorio. Todos estos hechos le han servido a la DEA para adelantar una investigación sobre la conexión de Montesinos con esa organización.

El 10 de febrero de este año, el capo panameño Boris Foguel fue detenido en Panamá, investigado por tráfico de drogas, junto con los colombianos Nelson Penagos Molina y Yuri Vargas Castaño, por el asesinato de dos personas acusadas de apropiarse de un cargamento de cocaína colombiana adquirida en Perú. Todo parece indicar que la captura de Foguel fue posible por la delación de Montesinos, pues la investigación adelantada en ese país se hizo por petición de las autoridades peruanas.

En una entrevista concedida el mes pasado al diario limeño La República, Foguel reconoció desde la cárcel que desde 1993 Los Camellos recibían protección de altas esferas del Gobierno peruano. "Montesinos recibía 700 dólares por cada kilo de droga que saliera del país". Sobre la importancia de Montesinos en esta red internacional de narcotráfico, Foguel respondió: "¿Quién es más importante: el dueño de la droga o aquel que permite que todo funcione? A mi modo de ver, si él no estaba allí, esto no funcionaba".

Montesinos ha dejado muchos enemigos: "Quien no negociaba con él el derecho a operar en la frontera, es decir, a pagarle sobornos millonarios, era perseguido a muerte por las autoridades peruanas, hasta el punto de que derribaban en pleno vuelo avionetas cargadas de cocaína y dólares".

El fiscal antidrogas de Panamá pidió al Gobierno peruano que tramite la declaración de Montesinos, que, al parecer, tiene vara alta en Panamá. En el vídeo de la captura de Foguel se veía que un agente del servicio de inteligencia peruano estaba al comando de la operación. Por otra parte, Montesinos registra varias entradas a ese país durante los últimos años, pues allí maneja parte de sus millonarias cuentas personales.

Esto explicaría por qué Montesinos huyó a Ciudad de Panamá cuando estalló la crisis. Sin embargo, enterado de que la DEA le estaba siguiendo con la ayuda de narcotraficantes peruanos y colombianos, decidió regresar a Lima.

Fuentes judiciales de Ciudad de Panamá y de Lima confirmaron que la DEA entró en contacto con Foguel y Don Vicente para convencerlos de que declaren contra Montesinos y revelen sus vínculos con las mafias. Los agentes norteamericanos buscan vincular a Montesinos a una investigación por lavado de dólares y concierto para traficar con cocaína, lo que abre la posibilidad de que sea pedido en extradición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de noviembre de 2000