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El PSC niega que se vaya a lograr el equilibrio presupuestario cuando hay 1,6 billones de deuda

Los socialistas han acogido el proyecto de presupuestos de la Generalitat para el año 2001 con indisimulado desdén. El portavoz del grupo parlamentario Socialistes-Ciutadans pel Canvi, Joaquim Nadal, los calificó ayer de "anodinos, grises, sin perfil ni acento".Nadal sostuvo que este proyecto no aporta elementos para influir decisivamente en los puntos críticos de la economía catalana. Auguró que no servirán para reducir el diferencial de inflación respecto al resto de España y de la Unión Europea, ni para detener el aumento del déficit comercial catalán, que se ha doblado en los dos últimos años.

En particular, Nadal destacó que el nivel de inversión proyectado es muy bajo. Subrayó que Cataluña es la comunidad autónoma que invierte menos en comparación con las que tienen similares competencias. En el año 2000, las inversiones de la Comunidad de Madrid ascendieron a 495.903 millones de pesetas y las de Andalucía a 444.783 millones, mientras que las de la Generalitat quedaban en 261.886 millones. A eso se añade, recuerdan los socialistas, que las inversiones de la Administración central del Estado en Cataluña se situaron en el 82% de la media española y que la inversión destinada a Cataluña en el plan de infraestructuras del Ministerio de Fomento para el periodo 2000-2007 está un 20% por debajo del conjunto español.

El objetivo del equilibrio presupuestario no es alcanzable en términos reales, en opinión del primer partido de la oposición. El diputado Martí Carnicer, responsable del seguimiento de la política presupuestaria en el gobierno alternativo formado por Pasqual Maragall, rechazó que sea pertinente decir que se va a lograr el equilibrio presupuestario o el déficit cero "cuando sigue aumentando el endeudamiento".

El doble en cinco años

La deuda de la Generalitat se ha doblado en cinco años. Ha pasado de 882.179 millones de pesetas en 1995 a 1,637 billones en el año 2000. Carnicer dijo ayer que, con estos datos sobre la mesa, "el equilibrio presupuestario de que se habla no será más que un artificio contable".La tramitación parlamentaria de los presupuestos va a demostrar sobre todo una cosa, a juicio de Nadal: la absoluta dependencia del Gobierno de Jordi Pujol respecto del PP, cuyos 12 votos son indispensables para lograr la aprobación del proyecto por la Cámara. El consejero de Economía, Artur Mas, ha informado a todos los grupos parlamentario de las magnitudes del proyecto, pero el único grupo con el que negocia su aprobación es el del PP.

Los socialistas apoyan la creación del impuesto especial sobre las grandes superficies comerciales, pero relativizan su importancia. Se prevé que permita recaudar unos 2.500 millones de pesetas, lo que representa apenas el 1% de la inversión de la Generalitat.

Los socialistas presentarán su alternativa al proyecto, en forma de enmienda a la totalidad. Esquerra Republicana e Iniciativa-Verds harán otro tanto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de noviembre de 2000