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Una antológica presenta en España el humanismo gráfico del fotógrafo francés Willy Ronis

El Ayuntamiento de Pamplona acaba de presentar la primera exposición retrospectiva que se puede ver en España del fotógrafo francés Willy Ronis (París, 1910). La muestra, que viajará seguidamente hasta Berlín, reúne hasta el próximo 21 de noviembre un total de 63 de las mejores fotografías realizadas por el artista del país vecino en su dilatada y premiada carrera profesional, agrupadas bajo el epígrafe Sur le fil du hasard (En el filo del azar), el mismo título del libro de Ronis que obtuvo en el año 1981 el premio Nadar en su país natal.

Un azar buscado

Willy Ronis, perteneciente al grupo de los creadores humanistas franceses y fundador de la agencia Rapho, es uno de los más claros ejemplos de la estirpe de fotógrafos de posguerra europea que dio al mundo nombres como Robert Doisneau, Henri Cartier-Bresson, Boubat, Izis o Kértèsz."Lo cotidiano es lo verdaderamente extraordinario y las fotografías de Ronis nos enseñan que la vida era entonces más humana", afirmó durante la presentación de la muestra la comisaria de la misma, Lola Garrido, poseedora de una de las mejores colecciones privadas de fotografía de España y una de las mayores expertas del país en la materia.

Lola Garrido situó al autor dentro de su contexto. "Willy Ronis fue cofundador del grupo XV, una expresión de amor a la vida surgido tras la Gran Guerra europea que ofreció una generación de artistas que, tras vivir de cerca lo terrible, amaron la belleza de la sencillez, de la cotidianeidad", señaló la comisaria.

Si Henri Cartier-Bresson atrapaba con su cámara "el instante decisivo", Ronis recogía en su trabajo un azar buscado previamente. Las imágenes que se pueden ver en la muestra de Pamplona (Zapatería, 40) hasta el próximo 21 de noviembre se centran en los treinta años que transcurren entre 1930 y 1960. Ante el espectador desfilan detalles callejeros, desnudos femeninos, retratos sociales de una extrema intensidad, paisajes humanos marcados por la soledad, el dolor, el anhelo y el amor. Todos ellos van marcando los mojones del periplo de Ronis por los sentimientos humanos más básicos."El trabajo de Willy Ronis nos demuestra que convivir es más difícil que vivir", apuntó Garrido, al destacar que el objetivo de su cámara "situada siempre a la altura del corazón", eran los hombres y sus gestos, recogidos bajo el prisma de la solidaridad. Precisamente eso, la solidaridad, definió algunas de las más brillantes fotografías del autor francés, en las que exhibe con tanta crudeza como ternura el dolor de los obreros en paro, de la muerte cercana, de la soledad.

"No hay artista sin compromiso", añadió Lola Garrido al explicar el devenir de un humanismo como el francés, profundo conocedor de la pintura, del diseño, esperanzado ante la vida, vinculado al realismo poético del cine de la época en el país vecino e incluso divertido, frente el coetáneo humanismo estadounidense, preocupado mucho más por la gran depresión económica que siguió al crack de la Bolsa de 1929 y mucho más duro en sus resultados gráficos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de octubre de 2000

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  • La muestra organizada por el Ayuntamiento de Pamplona reúne un total de 63 imágenes