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LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

ETA quiso volar en agosto un 'ferry' de Trasmediterránea en el puerto de Valencia

El 'comando Andalucía' tenía en proyecto secuestrar a un empresario de Sevilla

ETA tenía perfectamente planeado echar a pique con un coche bomba uno de los ferries de la compañía Trasmediterránea que cubren el trayecto Valencia-Ibiza. Jon Igor Solana Matarran y Harriet Iragi Gurrutxaga, detenidos tras el asesinato en Sevilla del coronel médico Antonio Muñoz Cariñanos, tenían instrucciones precisas para introducir en el transbordador el coche cargado con 100 kilos de cloratita que fue localizado y desactivado el 14 de agosto en Benabarre (Huesca). El plan consistía en aparcar el vehículo en la bodega del barco, huir por la pasarela y hacerlo estallar en el puerto de Valencia.

Los dos etarras del comando Andalucía habían recibido instrucciones directas de Xabier García Gaztelu, Txapote, para que abandonaran Andalucía y se desplazaran a Valencia, según han asegurado fuentes de la investigación. En esta ciudad alquilaron en el mes de agosto un piso -de los que se arriendan por días, semanas o meses- en el número 90 de la calle Campamento, situado en el barrio de Benimamet, en la salida de la ciudad hacia Paterna. Allí llegaron a primeros de agosto, con un contrato de arrendamiento de 20 días pagado en metálico, con el objetivo de esperar a que llegara el coche bomba con el que iban a perpetrar el atentado. No alquilaron plaza de garaje, por lo que los investigadores suponen que iban a dejar estacionado el turismo en los aparcamientos de la cercana Feria de Muestras hasta que llegara el momento de llevarlo hasta el ferry de Trasmediterránea.

Sin embargo, el coche con el que pretendían volar el transbordador en el puerto valenciano, un Renault 9 con matrícula copiada de otro turismo robado en Barcelona (B-2159-OH), se estropeó en el camino. La terrorista que lo conducía desde Francia tuvo que abandonarlo en una carretera de Benabarre (Huesca), desde donde llamó a un colaborador para que la recogiera. El automóvil fue localizado por la Guardia Civil el 14 de agosto en el kilómetro 50 de la carretera Nacional-230. Los expertos en desactivación se vieron obligados al día siguiente a explosionar el coche, cargado con 100 kilos de cloratita. Los restos del vehículo quedaron esparcidos en un radio de 200 metros.

El plan que debían ejecutar Solana e Iragi consistía en comprar un billete combinado de butaca y vehículo para embarcarse en uno de los transbordadores rápidos que cubren a diario en verano la línea Valencia-Ibiza. Pretendían introducir el coche en la plataforma de vehículos levantando las menores sospechas, ya que el puerto de Valencia está fuertemente vigilado en esa época porque de allí parten también los barcos que van a Mallorca, donde veranean los Reyes. La mayor vigilancia del tráfico marítimo hacia Mallorca les llevó a optar por Ibiza.

Para no levantar sospechas habían introducido tacos de madera en los amortiguadores del coche con el fin de evitar que el hundimiento de la parte trasera revelara la carga explosiva. Los terroristas iban a aparcar el coche para luego huir a toda velocidad por la pasarela, según las fuentes consultadas. Después, avisarían de la colocación del artefacto para que el barco fuera desalojado e, inmediatamente después, lo harían estallar en el mismo puerto. ETA tenía planes e información detallados de cómo llevar a cabo este atentado, con vigilancias específicas del muelle, que supuestamente les había facilitado un comando de información conectado directamente con la dirección etarra en Francia. Ambos terroristas habían recogido la información en el país vecino, hasta donde habían acudido en los intervalos de sus sucesivas campañas de atentados.

Mucho menos trabajada estaba la información sobre un industrial de Sevilla de quien tenían datos poco elaborados (sobre todo recortes de prensa) para secuestrarlo. Las fuentes consultadas han rehusado identificar al empresario andaluz. Los terroristas contaron durante parte de su estancia en Sevilla con la colaboración de otra etarra, que supuestamente fue expulsada del comando justo antes de viajar a Valencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de octubre de 2000

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