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La policía evita una invasión de la Explanada de las Mezquitas

La llamada Explanada de las Mezquitas de Jerusalén se convirtió ayer, unas dos semanas después de la polémica visita de Ariel Sharon, el líder ultranacionalista del Likud, en un nuevo pulso político. La intervención de la policía israelí, que impidió la invasión de estos lugares considerados santos para el islam, evitó males mayores.Varios grupos de religiosos judíos radicales se habían propuesto entrar en la explanada con el fin de colocar la primera piedra de un tercer templo judío. Enfrente, numerosos fieles musulmanes, acampados durante toda la noche, se preparaban para evitar lo que ellos consideran una afrenta.

La tentativa de los judíos radicales, capitaneados por el rabino Gershom Salomon, dirigente de la organización Los Fieles de la Montaña del Templo, y que contaba con el apoyo de centenares de cristianos fundamentalistas, acabó en fracaso. "El Gobierno [de Barak] capitula una vez más ante los árabes", aseguró indignado el rabino Salomon, jefe espiritual de estos radicales, que en octubre de 1990 protagonizaron con éxito una operación similar, que finalizó en un tiroteo entre árabes y policías israelíes y siete palestinos muertos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de octubre de 2000