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Golpe al proceso de paz

Los líderes de la UE piden el fin de la violencia entre israelíes y palestinos

BiarritzLos graves sucesos en Oriente Próximo concentraron ayer la máxima atención de los líderes de la Unión Europea (UE), reunidos en Biarritz (Francia) para estudiar, en principio, las reformas internas de la UE. Los jefes de Estado y de Gobierno de los Quince difundieron un comunicado en el que hacen un "solemne llamamiento" a israelíes y palestinos para que pongan fin a los actos de violencia.

Dinero sin peso político

El presidente francés, Jacques Chirac, calificó la crisis de "muy grave y violenta", pero reconoció que nadie ha invitado a la UE a participar en una posible cumbre para recuperar el diálogo y que el papel europeo al respecto es limitado.A primera hora de la mañana, Chirac, junto con su primer ministro, Lionel Jospin, y el titular francés de Exteriores, Hubert Védrine, se reunieron con Javier Solana, Míster Pesc, que estos días se ha entrevistado en la zona con el presidente de la Autoridad Palestina, Yasir Arafat, y el primer ministro israelí, Ehud Barak, entre otros. Solana les transmitió que la crisis ha originado una fuerte unión entre los países árabes como no se recordaba hace años y que la sociedad israelí está experimentando una notable radicalización.

Solana trasladó a los Quince que el proceso de paz amenaza ahora con convertirse en "un proceso de guerra" y que en el horizonte más inmediato hay tres hechos significativos que deben tenerse en cuenta: la cumbre de países árabes prevista para el 21 de octubre; la crisis política interna israelí y las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Tras escuchar a Solana, que esta tarde regresará a Oriente Próximo, Védrine declaró a los periodistas que la situación es "gravísima, terrible y extremadamente peligrosa". Por su parte, Solana señaló que, "por pequeña que sea", aún existe "una oportunidad" para reanudar el diálogo y que en esa línea están encaminados todos los esfuerzos de la Unión Europea.

Chirac, Solana y Védrine insistieron en que Europa hace todos los esfuerzos posibles para que se produzca una reunión entre Arafat y Barak, junto a los presidentes de EE UU, Bill Clinton, y Egipto, Hosni Mubarak, y el rey Abdalá II de Jordania. "Hay un empeño unánime de los 15 Estados miembros para que se reanude el diálogo", remarcó Védrine.

Europa buscaba ayer, sin éxito completo, una fórmula para estar presente en esa cumbre, si es que llega a celebrarse.

"La Unión tiene un papel político que desempeñar, además del de proveedor de fondos", señaló la presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, en su intervención en la mañana de ayer ante los líderes europeos. "Cuanto antes se dote la Unión de una auténtica política exterior común y constituya una fuerza de defensa y de intervención común", agregó Fontaine, "antes conseguirá credibilidad e influirá como le corresponde en el futuro de esa región".

Tras entrevistarse con Simon Peres, ministro israelí y enviado personal de Barak, la presidenta del Parlamento Europeo fue más explícita y afirmó que Europa "debe participar" en esa reunión.

La mayoría de presidentes europeos, entre ellos el español, José María Aznar, también abogaron a favor de que Europa pueda estar presente en esa reunión. El ministro español de Exteriores, Josep Piqué, aseguró que los palestinos sí están interesados en que haya algún europeo en esa posible cumbre, pero que los israelíes no han dado una respuesta explícita al respecto.

Francia, según Piqué, ha puesto también alguna objeción, bajo el simple argumento de que la reunión aún no estaba convocada. Para España, el nivel del representante europeo no debe ser el problema. "Puede ser Chirac, Solana o Moratinos", dijo Piqué. "Lo que nos interesa es estar", agregó.

En la actualidad, la UE es el principal proveedor de fondos para la Autoridad Palestina y los países árabes más próximos. Anualmente, aporta 810 millones de euros a la zona (179 sólo para los palestinos), según datos de la Comisión Europea.Sin embargo, nadie ha invitado a la Unión Europea a estar presente en las negociaciones de forma directa. "Si nos piden que participemos, estaremos presentes", comentó resignado Chirac, que, sin embargo, valoró el papel tanto de Solana como del representante de la UE para Oriente Próximo, Miguel Ángel Moratinos, pese a comentar que la actuación europea en el conflicto ha sido hasta ahora limitada.

Pero la presidencia de turno de la UE quiso insistir, por boca de Chirac, en que los Quince están "traumatizados" por lo que ocurre en Oriente Próximo, cuando hace sólo dos semanas creían estar "a un paso del acuerdo de paz".

Por eso, en el comunicado de los Quince se indica que "el tiempo apremia" y que la única salida posible para Arafat y Barak es recuperar las negociaciones de paz sobre la base de los acuerdos de Camp David, por lo que pide a ambas partes que tengan "el coraje político y la responsabilidad para que la razón y la tolerancia se impongan al miedo, el odio y los extremismos", antes de que pueda llegarse a "un punto sin retorno".

Por último, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea quisieron dejar claro en su comunicado su "pleno apoyo" a las gestiones diplomáticas que estos días realiza en la región el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, a la vez que encargaban a Solana que regresara a la zona de inmediato para continuar su misión como alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de octubre de 2000

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