Los niveles de dioxinas aumentan entre los residentes en Mataró

A través de los alimentos

Un estudio revela que en los últimos cuatro años ha aumentado un 40% la presencia de dioxinas y furanos en los habitantes de la capital del Maresme. A pesar del incremento de esta sustancia cancerígena, los niveles detectados son muy similares a los que presentan los habitantes de Arenys de Mar, localidad similar a Mataró pero alejada de la planta incineradora y sin ninguna fuente especial de contaminación de dioxinas u otros compuestos similares. El estudio ha sido encargado por el Consorcio para el Tratamiento de los Residuos Sólidos Urbanos de Mataró y el Maresme, organismo que gestiona la planta incineradora de Mataró. En el año 1995, cuando se inició el estudio, poco después de entrar en funcionamiento la planta incineradora, el nivel medio de dioxinas en la sangre en los habitantes de Mataró era de 13 picogramos I-TEQ / g. lípidos. En 1999 pasó a ser de unos 20 picogramos, cantidad similar a la que se registra entre los habitantes de Arenys de Mar. Según las conclusiones del estudio, los niveles de dioxinas registrados no son alarmantes, pero se reconoce que son aproximadamente un 25% más elevados que en otros países desarrollados.

Los autores del estudio descartan que la planta incineradora sea la fuente que provoca el incremento de esta sustancia y recomiendan a las autoridades que investiguen las causas, aunque señalan que podría producirse por "factores externos". El coordinador del trabajo, Carlos Alberto González, aseguró que el incremento "no es alarmante" y apuntó a la alimentación como la causa más probable.

Según González, dado que en el Maresme no existen otras fuentes industriales de contaminación productoras de dioxinas y que entre el 80% y el 90% de ellas entran en el cuerpo humano a través de los alimentos, es posible que el aumento de esta sustancia se deba a la contaminación alimentaria y que esté afectando de la misma forma a otras poblaciones de España. De todas formas, aseguran que no disponen de evidencias sobre este hecho, por lo que recomiendan que se estudien las causas reales de la situación.Responsables del estudio quisieron aclarar, no obstante, que existen sustancias mucho más cancerígenas que las dioxinas a las que estamos expuestos en cantidades muy elevadas y que tienen mayor repercusión en la salud humana.

El estudio también presenta un análisis detallado de las concentraciones de metales, que son bajas en Mataró y Arenys de Mar, y no han aumentado de forma importante desde que entró en funcionamiento la incineradora. El nivel de policloratos bi-fenils tampoco ha experimentado cambios destacables en los últimos cuatro años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 03 de octubre de 2000.

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