Panamá expulsa a los militares y policías llegados con Montesinos

El Gobierno de Panamá se reunió ayer para estudiar la situación de Vladimiro Montesinos, ex jefe de los servicios secretos peruanos, después de que quedaran paralizadas las gestiones para concederle asilo político. Tras la publicación de la llegada a Panamá de al menos once oficiales militares y policiales de su escolta, la Cancillería anunció que revocaba los visados de turista con los que viajaron, ya que no se obtuvieron de buena fe.

El canciller José Miguel Alemán dijo sentirse burlado por la entrada subrepticia de los allegados de Montesinos, e informó de ello a César Gaviria, de la Organización de Estados Americanos (OEA), y a Pablo Fernández, del Grupo de Río. El grueso del grupo regresó a Lima en un vuelo a las siete de la noche del martes. Sin embargo, no todos figuraban entre los viajeros. Montesinos tenía permiso para viajar con dos acompañantes, por lo que el coronel Konja Chacón y Carmen Alejandro -que supuestamente habrían llegado con él- se quedan en Panamá. Sin embargo, eso contradice una primera versión de la Cancillería, según la cual las personas que escoltaron a Montesinos a su llegada el domingo fueron Jacqueline Beltrán y Manuel Tulleme.

Freddy Rebatta Espíritu, acusado de varios casos de tortura y muy cercano a Montesinos, tampoco figuraba entre los que se marcharon, pero sí entre los que entraron en Panamá, de acuerdo con informaciones desde Lima. Montesinos, que está en Panamá como turista, no renovó el visado de residente concedido por el Gobierno del ex presidente Ernesto Pérez Balladares en enero de 1999 (válido por año), pero tiene un plazo de dos años para arreglarlo.

Según algunos observadores, en el Gobierno ha predominado hasta ahora la corriente de que hay que obtener beneficios del coste de haber aceptado a Montesinos. Una vía, ahora improbable, era lograr la ayuda de EU UU para sacar a Panamá de la lista negra del Grupo de Acción Financiera (GAFI) como nación "no cooperadora" con la lucha contra el lavado de dinero del crimen. Pero Washington se está desmarcando de las iniciativas para presionar a Panamá y se ha parapetado tras la OEA.

Desde Lima, el líder de Perú Posible, Alejandro Toledo, dijo ayer que César Gaviria, secretario general de la OEA, faltó a la verdad para conseguir apoyo al asilo de Montesinos en Panamá. El viceministro panameño de Exteriores, Harmodio Arias, mientras, aseguró que la decisión aún no está tomada. "Estamos dispuestos a sacrificarnos un poquito para ayudar al pueblo peruano a pasar el momento difícil de su democracia", porque, según dijo, "los amigos son en las malas y no sólo en las buenas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 27 de septiembre de 2000.

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