Dimite uno de los 12 senadores argentinos acusados de corrupción

La renuncia a su escaño del senador radical Juan Ignacio Melgarejo, integrante de la Alianza en el Gobierno e involucrado por otro legislador en supuestos acuerdos con Repsol para modificar la ley de hidrocarburos y favorecer a la empresa petrolera, agravó aún más el escándalo sobre los sobornos en la Cámara alta, que investiga la justicia y ha producido una crisis política que afecta al poder Ejecutivo. Poco después de esta renuncia se produjo otra, la del ministro de Educación, Juan José Llach, que en los últimos tiempos se había enfrentado a los sindicatos de docentes y a algunos gobernadores por la polémica distribución de recursos desde su cartera. El presidente Fernando de la Rúa se reunió ayer con el ex presidente Carlos Menem y tras la ronda de consultas con los líderes de la oposición para renovar su gabinete de ministros y "relanzar" su Gobierno.

El pulso entre el vicepresidente Carlos Chacho Álvarez, líder del Frepaso, el principal socio del radicalismo en la Alianza de Gobierno, y la oposición peronista llegó a su punto máximo de tensión. Álvarez se niega a presidir las sesiones del Senado hasta que se produzca la renuncia a sus escaños de los implicados en las denuncias de supuestos sobornos para aprobar las reformas a las leyes laborales.

El grupo de senadores peronistas permanece atrincherado en defensa del legislador Emilio Cantarero, que admitió haber sido sobornado para aprobar dichas reformas, aunque luego lo negó. El vicepresidente ha asegurado a sus amigos más íntimos que estaría dispuesto a irse del Gobierno si no se aprovecha esta oportunidad para hacer la limpieza que prometieron en la campaña. Sus amigos pagaron un anuncio en los periódicos para darle ánimos con el lema "Vamos, Chacho".

Cantarero, procesado por delitos anteriores en la provincia de Salta, a la que representa, volvió a ser protagonista en otra denuncia. La senadora Silvia Sapag, representante de la provincia petrolera del Neuquén, acusó a Cantarero de decirle que "había mucha plata" de las compañías petroleras para aprobar la ley de hidrocarburos con las reformas sugeridas por él en la Comisión de Combustibles. Cantarero, según Sapag, mencionó también a Juan Ignacio Melgarejo, senador radical de la Alianza, como participante del acuerdo. Melgarejo, senador a quien todos los miembros de la Cámara consideran "incapaz" de participar en actos de corrupción, se convirtió ayer en el primero en renunciar a su escaño "para defender el honor ante los tribunales como un ciudadano común", dejando en evidencia a los otros 11 sospechosos.

Alfonso Cortina, presidente de Repsol, dijo que son "absolutamente falsas" las acusaciones sobre las supuestas gestiones "improcedentes" para extender la validez del contrato que permite a la compañía la explotación del yacimiento de Loma de la Lata, el más rico del país, en la provincia de Neuquén, y obtener otros beneficios que podrían quedar establecidos en la nueva ley de hidrocarburos.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 22 de septiembre de 2000.

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