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LA OFENSIVA TERRORISTA

La mayoría del Europarlamento sostiene que el diálogo con ETA sólo es posible si deja de matar

Los principales grupos políticos del Parlamento Europeo sostuvieron ayer, a lo largo de un acalorado debate, que la posibilidad de abrir una negociación con ETA sólo debiera plantearse si los terroristas dejan de matar. Esa posición, recogida en una declaración promovida por el PP, el PSOE e IU, ha sido suscrita ya por 276 eurodiputados -entre los que se encuentran los de CiU y el del Partido Andalucista- de los 314 que son necesarios para que la Eurocámara haga suyo, de forma institucional, ese planteamiento. La intervención del representante de Euskal Herritarrok levantó indignación.

En una de las últimas intervenciones, el eurodiputado de EH agradeció que se le diera de nuevo la palabra en aras de la libertad de expresión y afirmó que el problema principal reside precisamente en que no se le quiere dar voz al pueblo vasco. "Míreme a los ojos", le respondió a voces el portavoz popular Gerardo Galeote. "¿Puede usted asegurarme que yo o mi familia no estamos amenazados de muerte por utilizar esa libertad de expresión?", le inquirió. El choque dialéctico refleja el clima emocional y de indignación en que la Eurocámara celebró ayer su primera sesión dedicada monográficamente a la violencia terrorista en España, en el transcurso de la cual llegó la noticia del asesinato del concejal José Luis Ruiz Casado.El Parlamento guardó un minuto de silencio para expresar su repulsa. La Comisión Europea y el Consejo de Ministros de la Unión Europea expresaron asimismo su condena.

La conclusión común de la mayoría de los grupos, entre ellos el popular y el socialista, en sus intervenciones en el debate fue que el diálogo con los terroristas es posible, pero sólo después de que hayan decidido dejar de matar. Durante la sesión hubo intervenciones con emoción, momentos de tensión y enfrentamientos dialécticos. La portavoz socialista Rosa Díez exclamó en un momento de su intervención: "No podemos evitar que nos maten, pero sí podemos evitar que nos insulten". Y el eurodiputado popular Gerardo Galeote sentenció que "sólo hay una frontera: en un lado están los que mueren por la democracia y en otro los que intentan acabar con la libertad".

El momento más tenso se produjo a raíz de la intervención, en inglés, del eurodiputado de Euskal Herritarrok, Koldo Gorostiaga, que culpó al Gobierno español de realizar "terrorismo de Estado" y de "asesinar el proceso de paz". Ésas y otras afirmaciones levantaron un enorme revuelo en el hemiciclo. Algunos eurodiputados le increparon y le pidieron a gritos que se callara, mientras golpeaban las mesas con los puños en señal de indignación.

Tras una intervención inicial del comisario europeo de Justicia e Interior, António Vittorino, y la lectura de una declaración de la presidencia de la Unión Europea, que desempeña Francia, el debate se centró en la declaración promovida por PP, PSOE e IU. El texto, en el que se pide la puesta en marcha de una orden de busca y captura europea contra los terroristas y se rechaza el diálogo con ETA y con quienes la apoyan, ya ha sido firmado por 271 eurodiputados de los 314 que son necesarios para que la declaración se convierta en institucional. Los eurodiputados disponen de tres meses para firmarla, si lo desean. Los representantes del PNV, Josu Ortuondo; de Eusko Alkartasuna, Gorka Knörr, y del Bloque Nacionalista Galego, Camilo Nogueira, anunciaron que no la suscribirán.

Ortuondo presentó una moción de orden, antes de comenzar la sesión, para calificar de "chapuza" el procedimiento utilizado para presentar la citada declaración. Para el PNV, EA y BNG, ese documento pone en entredicho "la cultura de la paz y del diálogo". "La ley y el diálogo son nuestras armas", afirmaron.

En su turno, el eurodiputado del Partido Popular Gerardo Galeote defendió el diálogo como un elemento determinante del procedimiento democrático, con una matización: "Sólo hay una excepción, la voz de aquellos cuyo objetivo es destruir [la democracia] y necesitan para ello métodos criminales. La democracia jamás ha de mostrarse débil con los que persisten en doblegarla con la pistola en la mano".

La eurodiputada socialista Rosa Díez se pronunció en la misma dirección. "Siempre estaremos dispuestos a dialogar con cualquiera que acepte las reglas del juego democrático". Pero aclaró: "Nunca aceptaremos el terror como único instrumento para cambiar nuestra voluntad".

El mensaje más clarificador procedió del eurodiputado irlandés y premio Nobel de la Paz John Hume, uno de los protagonistas de las negociaciones políticas que llevaron al IRA a abandonar el terrorismo. "Debe haber un final total y rotundo a la violencia, y sólo después tiene que haber un diálogo en el que participen los representantes elegidos democráticamente", exclamó. "Ésa es la vía más lógica para resolver el problema".

Si bien Pere Esteve, de CiU, puso objeciones a la declaración, porque según él cierra paso al diálogo, finalmente los eurodiputados de la coalición catalana firmaron el texto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de septiembre de 2000

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