El informe de los 'sabios'
Casi todo en el informe sobre Austria de los tres sabios es acertado, enteramente acertado. Los tres sabios han hecho un buen trabajo. El camino hacia el rápido y total levantamiento de las sanciones queda expedito. Ni siquiera las prioridades en la política interior de Francia y Bélgica harían comprensible que se mantuvieran.El resto de los factores desencadenantes de las sanciones hace tiempo que no están vigentes: la arrogancia de la Internacional Socialista, que de verdad creía poder conservar eternamente el poder demonizando a los partidos de derechas en Europa, fracasó ya en el momento en que los socialdemócratas austriacos tuvieron que reconocer cuánto les había dañado el apoyo a las sanciones. Del mismo modo, el número de denuncias contra el nuevo Gobierno desde la propia Austria ha ido disminuyendo de semana en semana (...). Y la última razón de las sanciones, no aceptable, pero sí comprensible, también ha desaparecido con el informe de los sabios: la ignorancia de otras capitales sobre cómo son las cosas en Austria. (...)
Ahora, tres hombres objetivos han colmado ese déficit. Esto no es sólo valioso porque pueda conducir al fin de las sanciones. También es un bofetón para aquellos austriacos que presentan continuamente el tratamiento de refugiados, minorías o extranjeros como un escándalo inaudito. Ahora se ha constatado, podríamos decir que de forma oficial, que en Austria las cosas son perfectamente equiparables al resto de Europa y que en algunos aspectos son incluso mejores. (...)
Andreas Unterberger
Viena, 9 de septiembre


























































