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La comunidad lusófona reclama el perdón de la deuda para toda África

La cumbre de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), que concluyó ayer en Maputo (Mozambique), expresó su profunda preocupación por "la crítica situación económica de África" y solicitó el perdón de la deuda externa como única fórmula para paliar el subdesarrollo del continente. Por su parte, Brasil anunció la condonación del 95% de la deuda a Mozambique, devastado por las inundaciones.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la CPLP (Portugal, Brasil, Angola, Mozambique, Cabo Verde, Guinea-Bissau, Sao Tomé y Timor Oriental, éste último con estatuto de observador hasta su independencia oficial) apelaron a la comprensión de la comunidad internacional para resolver la grave situación de África, hundida económicamente por "una pesada deuda externa, el aumento de los precios de los productos básicos, la insuficiente inversión extranjera y el declive de la ayuda pública al desarrollo". "La reducción sustancial o el perdón de esa deuda" es la única fórmula para "contribuir al desarrollo económico y social" de África, y combatir "la pobreza absoluta".Los participantes reconocieron la progresiva implantación y eficacia de la joven comunidad en el restablecimiento del orden institucional en Guinea-Bissau, su influencia y apoyo a la futura independencia de Timor Oriental o los avances obtenidos para el desarrollo en el resto de la comunidad. La cumbre de la CPLP (nacida hace cuatro años con el objetivo de concertar la colaboración político-diplomática, la cooperación económica y la difusión de la lengua y cultura portuguesas) acordó la supresión de visados diplomáticos entre todos los Estados miembros como un paso previo para alcanzar el sueño de la libre circulación de personas en la comunidad, un asunto realmente complicado para Portugal, dados los graves problemas que atraviesa la Unión Europea en materia de inmigración. La CPLP obtendrá un gran impulso con el inequívoco apoyo de Brasil, una vez superado su escepticismo inicial.

La situación de Angola

La cumbre condenó "las acciones armadas y criminales contra la población civil" dirigidas por el líder de la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), Jonas Savimbi, y manifestó su "apoyo y solidaridad" con el Gobierno de Luanda "para el restablecimiento de la paz". Los jefes de Estado y Gobierno de los siete responsabilizaron a Savimbi del incumplimiento de los acuerdos de paz y lanzaron una nueva llamada para la reconciliación del país, que padece más de 25 años de una sangrienta y devastadora guerra civil. Ante las referencias implícitas del presidente portugués, Jorge Sampaio, a la corrupción y a la persecución de periodistas independientes en Angola, el presidente del Parlamento de Luanda explicó que en su país "existe una ley de prensa que regula la libertad de expresión" y quienes la infringen "deben pagar las consecuencias".Acosado por gravísimas imputaciones de corrupción en un país donde las grandes familias viven en la opulencia frente a la miseria general de la población, Eduardo dos Santos aún no ha respondido a las acusaciones de la petrolera Elf-Aquitanie, que sostiene que el presidente angoleño, sus ministros y las familias reinantes recibieron billones de francos con comisiones sobre la venta de petróleo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de julio de 2000

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