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Primera causa de ingreso en prisión

Las cárceles españolas albergan a más de 33.000 reclusos con sentencia firme. La principal causa de su ingreso en prisión está relacionada con las drogas: casi el 30% de ellos cumple condena por delitos contra la salud pública, según los últimos datos de Instituciones Penitenciarias, y muchos de los que lo hacen por atracar o robar también tienen las drogas detrás. El Plan Nacional sobre Drogas, que también depende del Ministerio del Interior, asegura que "alrededor del 50% de la población penitenciaria tiene problemas de toxicomanías" cuando llega a la cárcel. El perfil de estos reclusos es el de un hombre de unos 30 años, de pocos estudios, escasa cualificación laboral y reincidente, en algunos casos porque es su adicción a las drogas la que le ha llevado a delinquir.

Los magistrados de lo penal, según un estudio del Plan Nacional sobre Drogas elaborado en 1998 en las audiencias provinciales, son conscientes de esta realidad. La mitad de ellos optaría por un tratamiento de rehabilitación que sustituyera a la pena de prisión, tal y como ha sancionado en una sentencia reciente el Tribunal Supremo. Eso sí, bajo un control "riguroso".

La UNAD, organización que agrupa a 300 asociaciones que trabajan con drogodependientes, también defiende la alternativa a la cárcel porque entiende que el toxicómano es, ante todo, un enfermo. Pero, según los datos de los planes autonómicos, sólo 801 personas se beneficiaron de programas alternativos a la cárcel en 1998.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de mayo de 2000