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Entrevista:

ÉLIE JOUEN Internacional de la Educación "Los profesores del futuro trabajarán en equipo"

Élie Jouen (56 años), profesor y sindicalista francés, es secretario general adjunto de la Internacional de la Educación, una organización que agrupa a cerca de 300 sindicatos de todo el mundo, con unos 24 millones de trabajadores de la educación afiliados. Jouen ha estado en el Foro Mundial por la Educación en Dakar, donde ha tenido ocasión de manifestarse en defensa de la enseñanza pública. Está convencido de que las críticas que recibe la educación pública responden a un interés mercantil: "La necesidad de educación y formación continua que provocan las nuevas tecnologías se ve como un mercado de muchas posibilidades". Jouen opina además: "Desde diversos ámbitos hay una campaña de ataques a los servicios públicos, incluida la educación, porque se piensa que las privatizaciones pueden suplir esos servicios".Pregunta. Ante la perspectiva que describe, ¿qué futuro augura a los profesores?

Respuesta. El lugar de los enseñantes va a ser cada vez más importante. Hemos conocido la sociedad agrícola, la sociedad industrial y estamos en el momento de pasar a la sociedad del conocimiento, que requiere una mayor cualificación de todos los profesionales. En el mundo global, la inversión en conocimientos es una estrategia capital. Así que hay un gran futuro para la educación y, en consecuencia, para los profesores. Pero será una profesión diferente. Los profesores del futuro trabajarán en equipo y estarán más abiertos a la sociedad.

P. Suena optimista.

R. Así es como veo el futuro de la profesión en los países industrializados. Hay otros escenarios no tan optimistas.

P. ¿Serán los profesores del futuro meros entrenadores de profesionales?

R. La enseñanza pública tiene que preparar a los alumnos para el mercado laboral, pero también para la vida. No se puede olvidar la obligación moral de formar ciudadanos. Por ejemplo, una sociedad multicultural debe enseñar a convivir. En eso, la enseñanza pública es más equilibrada, más integradora.

P. Sin embargo, usted pronostica una tendencia mundial a la privatización de la enseñanza. ¿Qué pasará si se confirma?

R. En general, la precariedad de los salarios y de las condiciones de trabajo es mayor en la enseñanza privada. Pero hay algo más grave: si la enseñanza responde a las leyes del mercado, en los centros privados elitistas se verán privilegiadas las materias de escaparate social, las que dan más dinero, como informática, tecnología o idiomas, y desaparecerán las humanidades, lo que afectará a la formación de los alumnos y de los propios profesores. Además habrá más paro entre los profesores de humanidades.

P. ¿Qué modelo triunfará?

R. Será una elección de tipo social: ¿queremos una sociedad de productores y consumidores o de ciudadanos? Dependerá de la cultura de los diferentes países. Es curioso que en los países más débiles y pobres es donde triunfa la educación privada, la que obedece al mercado.

P. ¿Cree que la sociedad reconoce la labor del profesorado?

R. Los profesores no tienen la consideración social que merecen y su trabajo no está recompensado salarialmente. Pero los padres cada vez toman más conciencia de que los que educan a sus hijos tienen que ser buenos profesores, mejor pagados y mejor considerados. La educación pública tiene que comprender que para que los profesores permanezcan en sus centros se deben mejorar sus salarios.

P. ¿Ve una amenaza para el profesorado en la tecnología y en la educación a distancia?

R. Creo que la educación a distancia se dirigirá a la Universidad y a la formación continuada. En primaria y en secundaria no veo amenaza, pero tendrá que entrar tecnología en las aulas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de mayo de 2000