Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Petit Palais de París muestra la diversidad del arte mexicano

La riqueza y diversidad del arte mexicano, desde los olmeca, tolteca, azteca y maya, al más contemporáneo, pasando por el arte colonial español, centran la exposición Soles mexicanos, inaugurada ayer en el Petit Palais de París. La muestra reúne 250 obras de artistas anónimos precolombinos, creadores de la Nueva España, así como de Sebastián López de Arteaga, Cristóbal de Villalpando, Rufino Tamayo, Frida Khalo, Alberto Gironella, José Clemente Orozco y Francisco Toledo. El eje del recorrido de la exposición no es cronológico, sino temático, y muestra las diferentes maneras en que artistas mexicanos de las más variadas culturas y civilizaciones expresaron en sus obras sus respectivas visiones del cosmos, del paisaje, del cuerpo humano, de la pareja, del sacrificio o de la muerte. El objetivo de la exposición, explicaron sus comisarios, es "hacer perceptibles las líneas directrices que marcan la creación mexicana más allá de toda cronología". Así, de sala en sala, el visitante podrá "aprehender progresivamente las abundantes aventuras estéticas mexicanas", testimonio de una "increíble energía vital, hecha de estridencia y de sangre, de regocijo y de domesticación de la muerte".

La exposición, organizada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, quiere mostrar igualmente cómo la ciudad de México da testimonio de la fecundidad de culturas precolombinas, de los virreinatos y modernas, y la riqueza de sus relaciones recíprocas.

Genio

Para el presidente del Consejo Nacional, Rafael Tovar, ésta es "sin duda alguna" una de las exposiciones de arte mexicano más importantes mostradas en las últimas décadas en París. En ella se muestra "en toda su diversidad y complejidad, la evolución, la identidad y el genio del arte mexicano", destacó en el catálogo. Gilles Chazal, director del Petit Palais, subrayó, por su parte, que la exposición contribuirá a que el público parisiense pueda "sentir la originalidad y la continuidad de la cultura mexicana", así como "ciertas fuerzas telúricas que animan la tierra mesoamericana".

La presencia del arte latinoamericano en París, en particular del arte precolombino, adquiere con esta exposición una dimensión especial, ya que justo frente al Museo de Bellas Artes del Petit Palais, en el Museo del Grand Palais, se exhibe desde principios de abril un valioso conjunto de obras procedentes del Museo del Oro de Colombia, en la exposición El Espíritu, el Oro y el Chamán. El creciente interés del público y de las instituciones parisienses por el arte primitivo se refleja igualmente en la reciente apertura del Pabellón de Sesiones del Museo del Louvre, antena del futuro Museo del Quai Branly, que abrirá sus puertas dentro de cuatro años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de abril de 2000