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Khaled inyecta la energía original del rock en la música magrebí

El cantante ha grabado 'Kenza' con Noa

Tras el disco en directo, junto a Faudel y Rachid Taha, Kahled, la estrella del raï, que confiesa su pasión por los dibujos animados y las películas de Joselito, ha grabado Kenza, poderoso compacto que lleva el nombre de su hija menor y contiene una versión a dúo con la israelí Noa del canto pacifista de John Lennon. Diez años después de abandonar Argelia, Khaled ha podido regresar a su país unos días para dejar sin efecto una condena de 24 meses de cárcel.

Khaled bromea asegurando que el 29 de febrero -nació en un año bisiesto- cumplirá 10 años de edad. "Siempre veo los dibujos animados. No he perdido ese lado infantil", confiesa. Y sigue buscando vídeos de Joselito: "Me han enviado uno recientemente, pero está en versión original y tengo que conformarme con mirar las imágenes y escuchar las canciones". "En Orán, en los setenta, mi padre o mi madre me traducían los diálogos de sus películas. Si hacía buen tiempo, oías a la gente en las azoteas gritando 'gira la antena más a la derecha', 'vale, vale, que ya la hemos pillado", cuenta.Kenza, el nuevo disco, lleva el nombre de su hija de dos años. "Significa joya", explica Khaled. "Se trata de un regreso a las raíces. En el año 2000 he querido hacer algo cien por cien raï". Y suenan las cuerdas de una orquesta de El Cairo: "En el Magreb fuimos dominados por la cultura egipcia igual que Europa está inundada por la norteamericana".

No todos los días se puede escuchar a un musulmán cantando con una israelí. En Kenza, Kha-led comparte Imagine, el tema de John Lennon, con Noa. "Ella me dijo: 'Pensar que hay gente que ha muerto en esta guerra, que ha nacido en esta guerra, que no han disfrutado de la vida...", cuenta. "Y tengo que admitir que en algunos países -yo no soy árabe, soy magrebí, un africano musulmán, recalca- la han quitado del disco. Y desgraciadamente he aceptado. Siempre hay alguien que tiene que jodernos". Como en anteriores grabaciones, Khaled ha trabajado con varios productores: Steve Hillage, Lati Kronlund y Jean-Jacques Goldman: "Aportan ideas diferentes. Yo soy autor y cuando llevo más de tres canciones caigo en la trampa de repetirme. La música es traicionera. Escribes una canción y te parece distinta de la anterior, pero si las tocas seguidas te das cuenta de que es lo mismo", dice. "Para mi próximo disco quiero invitar a Stevie Wonder y Jimmy Page".

Vuelta a Argelia

Diez años llevaba Khaled sin poner los pies en Argelia. Regresó cinco días en diciembre. "No pensaba volver de esa manera, pero tuve que solucionar un problema con la justicia y cerrar unas cuantas bocas", explica. Había sido condenado a dos años de cárcel por una demanda de incumplimiento de contrato por parte de un productor: "Me pareció muy fuerte que ahora que tenemos un presidente que quiere perdonar hasta a los que han asesinado, a mí, que no he hecho nada malo, me caigan dos años". Según afirma, era un contrato con cláusulas de los tiempos de la esclavitud. "Me dijeron que podía arreglarse sin ir, pero pensé que ya estaba bien de esa imagen de país corrupto en el que un coronel o un general te arreglan los asuntos". Por seguridad le acompañaron miembros del ejército y durmió en el piso 14 del ayuntamiento.

Eso no le impidió la marcha nocturna. "Si en Orán no sales a bailar no vale la pena", asegura. "Claro que fui a discotecas, eso no me lo voy a perder aunque me disparen. Pese a los problemas del terrorismo allí hay 50.000 cabarés. Eso sí, todas las puertas tienen barrotes: la gente ha vivido en el miedo. Venían a matarlos a casa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de febrero de 2000