Una de cada 5.000 liposucciones ocasiona la muerte del paciente

Una de cada 5.000 liposucciones practicadas en Estados Unidos en los últimos cuatro años ha terminado con la vida del paciente, según acaba de revelar un informe de la Asociación Norteamericana de Cirugía Plástica y Reparadora (ASAPS). La liposucción es una operación fácil y segura, pero se está practicando en circunstancias cada vez más precarias, debido a su gran popularidad, afirma el estudio.

El ASAPS recuerda que ésta es una intervención quirúrgica y debe ser considerada y atendida como tal. Pero la obsesión por la apariencia física y el anhelo por perder rápidamente unos kilos de más han hecho de la liposucción la operación de cirugía estética más practicada en Estados Unidos, con una media de 200.000 cada año. El informe del ASAPS, publicado en el último número de la Revista de Cirugía Plástica y Reconstructiva, revela que de las 496.000 intervenciones que se contabilizaron entre 1994 y 1998, 95 terminaron en muerte, con una cifra media de un fallecimiento por cada 5.224 liposucciones.Los autores del estudio, el doctor Frederick M. Gazer, de la Facultad de Medicina de Penn State, y su colega Rudolph H. de Jong, del Colegio Médico Thomas Jefferson, aseguran que la liposucción "no es un procedimiento tan seguro como debería ser" y que muchos de los que la practican no han tenido la formación suficiente. La operación se lleva a cabo cada vez más en la consulta del médico, en vez de en un hospital, lo que aumenta el índice de riesgo, en caso de complicaciones. La mayoría de estas muertes (23,1%) se debieron a una trombosis pulmonar, causada por un coágulo de sangre en los pulmones. Los fallecimientos ocurrieron en general un día después de la operación, en casa del paciente.

Mínima incisión

La liposucción consiste en aspirar la grasa que se acumula en ciertas partes del cuerpo, como los muslos o el abdomen, a través de una pequeña incisión en la piel de unos seis milímetros, por medio de un tubo. Para evitar el dolor y posibles hemorragias, se introduce en las zonas tratadas una solución que contiene un anestésico local y una droga que contrae los vasos sanguíneos.

Existen cuatro factores de riesgo al practicar una liposucción, según el presidente de la ASAPS, el doctor Fritz Barton: administrar una cantidad excesiva de fluidos (que sustituyen la grasa sustraída) y de anestesia local; aspirar demasiada grasa en una sola vez; llevar a cabo otras operaciones estéticas al mismo tiempo, y no tener en cuenta el estado de salud del paciente. "Desde 1998 hemos visto un aumento en el número de complicaciones", asegura Barton, que recuerda que la liposucción es una operación segura y fácil si se lleva a cabo en las condiciones adecuadas y por un cirujano cualificado.

"El problema con la liposucción no es que sea peligrosa, sino que ni los cirujanos ni los pacientes se lo toman bastante en serio. No existe la liposucción a la hora del almuerzo. Es una intervención segura como cualquier otra, pero se ha convertido en una combinación de codicia, ignorancia y pura despreocupación por lo que le pasa al paciente", asegura el doctor Gerald Pitman, de la Universidad de Nueva York.

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