Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Valentí Puig publica en castellano su novela 'Primera fuga'

Periodista y escritor, Valentí Puig (Palma de Mallorca, 1949) es un autor poco prolífico, pero uno de los más traducidos del catalán, su lengua "matria". Alfaguara publica en castellano una de sus primeras novelas, Primera fuga, que retrata la transición de un adolescente en el verano de 1961. Puig, que traduce sus novelas, dice que ésta es la que más le ha costado reescribir: "Quizá porque es la mejor".Esa tierra de nadie que discurre entre una lengua y otra -en este caso, el catalán y el castellano- le resulta muy cómoda y fructífera a este escritor bilingüe, una de las razones por las que él se traduce sus obras. El mayor problema que se suele encontrar es que la connotación de una palabra catalana no la recoja su sinónimo castellano "y la frase se desinfle, y entonces hay que buscar otra". El resultado nunca varía el contenido, aunque sí el continente, reconoció.

Este escritor, que opina que para escribir una novela se necesita de una cierta madurez vital, presentó en Madrid Primera fuga, una obra breve que transita entre el relato largo y la novela corta. La historia arranca durante un paseo por el malecón de Palma de Mallorca ("una ciudad provinciana y a la vez universal en 1961") entre un niño a punto de ser adolescente y su tío. Y que le ocurre lo mismo que le pasó al autor de pequeño: en plena penuria cultural de la España franquista descubre en una isla el jazz a través de unos marines norteamericanos que paseaban tocando el saxófono.

"Fue el descubrimiento más importante de mi vida: una irrupción de vitalidad casi carnal. Eso, en contraste con la adolescencia, a veces sórdida, creaba un mundo propio". Una opinión que le llevó a Valentí Puig, residente en Barcelona, a hacer un retrato actual de su ciudad natal. "Uno puede vivir en Palma, marcada por su insularidad, y ser más cosmopolita que en París. La vida insular es muy absorbente, pero el turismo ha producido una nueva clase, muy amigable, porque crea mucha riqueza, pero una clase mal vista por sus formas de nuevo rico".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de enero de 2000