_
_
_
_

El cambio oficial del euro se sitúa por primera vez por debajo de un dólar

El euro, la moneda única europea, cayó ayer por debajo de un dólar. El cambio oficial fijado por el Banco Central Europeo (BCE) fue de 0,9976 dólares por euro. Posteriormente siguió cayendo y llegó a 0,9870 dólares. La diferencia de ritmo de crecimiento entre la economía estadounidense y la de la UE, y la previsible subida de los tipos de interés en EEUU la próxima semana, unido a la pasividad del BCE, son las causas principales de esta situación. En poco más de un año de vida, el euro ha perdido un 14,4%. Con la peseta, el dólar ha alcanzado niveles desconocidos desde 1985.

Más información
La depreciación de la moneda europea es un estímulo para las exportaciones, aunque perjudica la inflación

La ausencia de noticias desde la última reunión del G-7, en la que el BCE perdió credibilidad al no mostrar un apoyo decidido a la moneda europea, ha animado a los inversores en divisas a cambiar sus posiciones en favor del dólar, la moneda más fuerte en esta coyuntura.La cotización del euro cayó hasta un nuevo mínimo histórico de 0,9948 dólares en el mercado de divisas de Francfort y el cambio oficial ofrecido por el BCE fue de 0,9976 dólares. Los operadores del mercado de divisas estaban asombrados por el "mutismo total" del BCE ante este nuevo movimiento a la baja de la moneda europea, que en poco más de un año ha perdido un 14,4%, desde los 1,1667 dólares en que se fijó su cambio con el dólar el 31 de diciembre de 1998.

Prodi no está preocupado

El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, dijo ayer que no está inquieto por el retroceso del euro. "No me inquieto y no considero que el juicio sobre una moneda resida en el tipo de cambio", subrayó Prodi en París.

El cambio oficial fijado supone que para comprar un dólar hay que gastarse 166,80 pesetas, un canje no conocido desde septiembre de 1985, mes en el que el cambio era de 166,786 pesetas por dólar. No obstante, ayer un dólar llegó a valer 168,50 pesetas, ya que siguió apreciándose hasta registrarse una paridad de 0,9870 unidades por euro (1,0121 euros por dólar).

La cotización más alta del euro se produjo en los primeros días de enero de 1999, en los que llegó a un cambio oficial de 1,1790, aunque en algunos momentos llegó a cotizar a 1,18 dólares.

Desde entonces, la cotización de ambas divisas ha sido un reflejo de la diferencia de ritmo en el crecimiento económico, en un año en el que los tipos de interés subieron en Estados Unidos para evitar un excesivo calentamiento, mientras que en la zona euro se esperaba a que Alemania diera las primeras señales de recuperación.

Para la mayoría de los analistas, el euro se va a recuperar a medio plazo, cuando se reduzca el diferencial de crecimiento entre Estados Unidos y la zona euro, algo que se complica a medida que la depreciación del euro encarece la factura del petróleo.

Los avances de inflación en Alemania para el mes de enero son pesimistas y se esperan datos similares en el resto de los países de la UE, lo que podría forzar una subida, ya esperada, de los tipos de interés, que frenaría la recuperación. La subida de tipos en Europa preocupa, mientras que la posibilidad de que suban en Estados Unidos el próximo día 2 de febrero está prácticamente descontada, siempre y cuando sea de 0,25 puntos.

La firmeza de EEUU

La firmeza que muestran las autoridades monetarias de Estados Unidos, que siempre han defendido una política monetaria fuerte, contrasta con la pasividad de los responsables del BCE, a los que los analistas achacan el mantenimiento de diferentes posiciones y la ausencia de un apoyo claro al euro.

La publicación, en los próximos días, del índice de crecimiento de la masa monetaria, el dinero en circulación y en activos a corto plazo, en la zona euro, puede aportar nuevos enfrentamientos, como los producidos el pasado verano, cuando los sabios alemanes propugnaban la corrección al alza del nivel de referencia, al tiempo que el presidente del BCE, Wim Duisenberg, apoyó la subida de los tipos de interés en la evolución de esa magnitud.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_