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FRANCISCO BRINES POETA "La despedida de la vida está muy presente en mi obra"

El poeta valenciano Francisco Brines (Oliva, 1932) figura entre los grandes autores del medio siglo llamados a revitalizar el lenguaje de los versos. Galardonado con las máximas distinciones, destacan dentro de su producción los poemarios Las brasas, Aún no y La última costa. Recientemente, rindió homenaje en Cádiz a Rafael Alberti.Pregunta. En el año que comienza, se cumple medio siglo de la Generación del 50, ¿cuál cree que ha sido el sentido de esta promoción?

Respuesta. Creo que se trata de un grupo de poetas que se ha consolidado entre los lectores con una obra muy equilibrada, por muchas diferencias que seamos capaces de reconocer en cada uno de ellos. Y pienso también que su rasgo distintivo ha sido la cualidad de la claridad; la revelación de un territorio rico y diverso, hecho de mundos a veces complejos, pero capaces de llegar al lector, de comunicarse con él. Esa variedad ha permitido que haya una poesía deslumbrante como la de Claudio [Rodríguez], de vuelo religioso, y una poesía civil, y una poesía de la intimidad.

P. ¿Se sintió usted excluido de algún modo por no cultivar el compromiso social?

R. Entre nosotros había tantos puntos comunes como divergencias. Me siento muy bien instalado entre ellos, seguramente por la admiración de lector y de compañero que hay por mi parte.

P. ¿Se reconoce como un sobreviviente?

R. De alguna manera, uno empieza a pensar eso. Son tantas las ausencias, que estremece un poco. Más aún en los últimos tiempos, cuando hemos recibido golpes tan duros como la desaparición de Fernando Quiñones, de Claudio Rodríguez o de un poeta que no se nombra mucho, porque se incorporó al grupo más tarde, como César Simón.

P. Y su propia poesía, ¿es sobreviviente?

R. Sólo en el sentido en que canta a la pérdida de la vida. En mi obra está muy presente la despedida de la vida, pero claro, hacerlo sin que se haya dado realmente ese último paso... Sí, yo creo que es una poesía de la sobrevivencia.

P. ¿El Premio Nacional es un buen revivificador?

R. Uno no puede tomarlo por la parte de vanagloria que puede haber en todos los premios, sino como una respuesta lectora a una obra ya hecha, ya terminada o ya formulada. No deja de ser grato, y sobre todo estimulante, saber que la obra ha llegado a quien tenía que llegar, a ese ser desconocido que es el lector.

P. ¿Quién puede tasar la pérdida de Alberti?

R. Con Alberti no se ha perdido el poeta, porque ya estaba absolutamente cumplido. Incluso se trataba de una vida humana cumplida. Lo que se ha perdido es la llama última de una generación. Ha muerto un símbolo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de diciembre de 1999