LA NUEVA SITUACIÓN EN EUSKADI

Almunia acusa a Aznar de carecer de estrategia "frente al riesgo terrorista"

"Quien gobierna no puede limitarse ahora a diagnosticar lo mal que va España, sino que ha de decirnos qué propone frente a una situación que él mismo valora como dramática y grave", dijo ayer Joaquín Almunia a propósito de la política del Gobierno de Aznar sobre el País Vasco y el final de la tregua de ETA. El secretario general del PSOE se mostró dispuesto a colaborar con el jefe del Ejecutivo y el lehendakari, Juan José Ibarretxe, "frente al riesgo terrorista", pero ninguno de los dos presenta ninguna estrategia, censuró Almunia.

Más información

Almunia visitó ayer el Ayuntamiento de Lugo, paseó por las murallas de la ciudad y dio un mitin de precampaña ante un millar de seguidores, a los que se presentó, según anunció retóricamente, con una buena noticia: "Vamos a ganar las elecciones". "Cada vez hay más gente que prefiere la alternativa progresista frente a la de la resignación que encarnan el PP y el Gobierno Aznar", dijo un Almunia confiado en la victoria porque "las cosas están cambiando y los vientos soplan a nuestro favor".Ni antes ni después quiso entrar a valorar la propuesta de Carlos Iturgaiz, presidente del PP vasco, de celebrar elecciones anticipadas en Euskadi. "Somos partidarios de usar el Parlamento y no de disolverlo", señaló un portavoz de su séquito, que rehusó hacer mayores comentarios de los que a la misma hora estaban emitiendo los líderes socialistas vascos.

Almunia acusó a Aznar de "sacar pecho contra los nacionalistas", como está ocurriendo estos días en relación con el País Vasco, al tiempo que apoya a Pujol y rompe el mecanismo de solidaridad y cohesión en España. "Con el Gobierno del PP han aumentado las desigualdades entre las personas y los territorios", afirmó.

El líder del PSOE reconoció los errores cometidos durante el Gobierno socialista; "pero sabemos aprender de ellos", dijo, "y estamos orgullosos de las muchas cosas que logramos", como por ejemplo, citó, la consolidación de la democracia después de las amenazas golpistas, la extensión de la educación, de las infraestructuras, de la cobertura sanitaria y la incorporación a la Unión Europea. "Todo el mundo sabe reconocer esos avances y que nada hubiera sido igual de haber gobernado la derecha. Estamos orgullosos de haber propiciado los mejores años del siglo en España", enfatizó.

El Gobierno del PP, sin embargo, marca "un paréntesis gris desde 1996, pese a la ventura económica mundial", que en España, según el líder socialista, se ha notado en el reparto de 170.000 millones "entre los directivos de las empresas públicas privatizadas", en la asignación de 1,3 billones a las empresas eléctricas y "en el pelotazo que se avecina en las autopistas: les están preparando un gran regalo fin de fiesta que depende del ministro correspondiente".

El dirigente socialista calificó el freno del PP a la Ley de Extranjería como "tomadura de pelo a los parlamentarios, incluidos los suyos", y comparó a Aznar con la madrastra del cuento de Blancanieves ante el espejo: "No le faltan ganas de romperlo; tiene un talante autoritario y nos riñe porque no soporta las críticas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 12 de diciembre de 1999.

Lo más visto en...

Top 50