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Una retrospectiva de Hernando Viñes reúne 60 cuadros del pintor

Una retrospectiva sobre el pin-tor Hernando Viñes (París, 1904-1993), miembro de la Escuela de París, se ha presentado en la Fundación Telefónica de Madrid (Fuencarral, 3) hasta el 16 de enero. El comisario, Alain Gobin, ha reunido 60 cuadros de todas las épocas, retratos femeninos, interiores, paisajes y marinas, pintados entre 1927 y 1983.En la organización de la muestra ha participado, además de Alain Gobin -notario francés, amigo y autor de una monografía de Viñes-, la hija del pintor, Nina Gubisch-Viñes, que en el catálogo escribe una biografía de su padre.

El director general de la Fundación Telefónica, Roberto Velázquez, declaró que Viñes es una figura relevante de la Escuela de París, que por su "resistencia a venderse" estuvo en un segundo plano entre los artistas de los años cincuenta. Recordó su nacimiento en París, en el seno de una familia culta, su educación musical -el compositor Ricardo Viñes, su tío- y artística, en los años juveniles en Madrid y más tarde con el apoyo de Picasso. Y se refirió a su "defensa de la libertad de crear y pintar" y sus vinculaciones a la República durante la guerra civil -participó en el pabellón de España en la exposición de París de 1937- y en la Resistencia durante la II Guerra Mundial. "Incluso en la clandestinidad, pintará esos interiores luminosos y ventanas abiertas a exteriores serenos".

Según Gobin, "Viñes explora todo el espectro de la pintura moderna. Vive el fin del cubismo en su fase más viva. Y por haber vivido el cubismo analítico y practicado formas de cubismo sintético, guarda en toda su carrera reminiscencias de la abstracción de la estructura. La influencia de Severini, el constructivista, y del cubista Lhote le marcará hasta los años sesenta".

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